Trabajo ocasional de una Esclava (1973)

descarga (11)

No se descubre nada nuevo cuando se pone de manifiesto que Alexander Kluge fue uno de los cineastas del nuevo cine alemán más importante. En su obra se empezó a facturar una temática social que no había tenido cabida durante el cine de la recuperación de la Alemania de la posguerra en los años cincuenta. Kluge fue un especialista en tratar las heridas abiertas de su patria, y en Gelegenheitsarbeit einer Sklavin (Trabajo ocasional de una esclava, 1973) el cineasta se interesó en poner de relieve la minusvaloración que sufría en aquellos años la mujer alemana.

Trabajo ocasional de una esclava nos presenta un personaje interpretado precisamente por la hermana del director, Alexandra Kluge. Por cierto, esta combinación entre hermano y hermana ya se había dado con anterioridad, como en Abschied von gestern (Una Muchacha sin historia, 1966). El director arriesga desde el primer momento, mostrándonos una temática tabú que Kluge trata con la máxima naturalidad, como es el tema del aborto. Nuestra protagonista está casada con un personaje interpretado por Bion Steinborn, que tiene estudios de química avanzados, pero que no tiene trabajo. Con él además tiene un par de hijos. Por tanto, es la mujer quien ha de mantener en esta ocasión a la familia, con un trabajo ilegal como el de abortista. La película refleja precisamente esta condición del hombre más o menos  tradicional que encuentra su estatus totalmente desajustado, y que por este motivo lo paga con su mujer.

images (8)

De todas maneras, inteligentemente Kluge no relega al personaje masculino a un simple maltratador, sino que sus diferencias con su mujer vienen precisamente por el tedio y la indiferencia. Trabajo ocasional de una esclava hace hincapié, como indica el propio título de la película, en la protagonista femenina, que a pesar de tener un marido que hace todo lo posible por evitarla, ella sigue queriéndolo. Nuestra protagonista pues, no cae en el arquetípico femenino de la feminista convencida (o por lo menos en la primera parte de la película) sino que se trata de una mujer hecha por las circunstancias. Como comenta la voz en off durante una parte de la película: “Nuestra protagonista ha de abortar niños para poder cuidar a los suyos”.

Ahora bien, Trabajo ocasional de una esclava no puede verse como una película más. A diferencia de otros artistas del nuevo cine alemán, Alexander Kluge es un director que tiene una fuerte vena documentalista, que le viene al director de sus inicios cinematográficos (especialmente dentro del cortometraje), donde ya había trabajado en este campo, en películas como Brutalität in Stein (Brutalidad en piedra, 1961) o Protokoll einer Revolution (Protocolo de una revolución, 1963). Y eso definitivamente se nota en Trabajo ocasional de una esclava. Kluge nunca abandonaría de hecho el terreno documental, que seguiría abonando con posterioridad en el resto de su trayectoria.

images (9)

No hay nunca una intención por parte del director por mostrarnos una película convencional, donde introducción, nudo y desenlace formen parte del desarrollo del filme. Difícilmente encontramos lo que podríamos denominar una tensión clásica, sino que el director se dedica a mostrarnos una presentación de los hechos que tienen un interés objetivo. Por este motivo escuchamos constantemente la voz en off (de un narrador omnisciente, que no forma parte del elenco de actores), que tiene la intención de mostrar al espectador todo lo que está sucediendo, incluso en ocasiones con la sensación de que los propios comentarios están realizados para que el espectador no se pierda, pues la voz subraya lo que la propia imagen está describiendo. Pero no sólo la voz en off es un recurso fundamental con el que se sirve Kluge, también el cineasta emplea diversos subtítulos de texto que amplían la información de la película.

En la primera parte de la película observamos el trabajo de abortista de nuestra protagonista. Tema tabú por excelencia que Kluge nos muestra con la máxima naturalidad posible. Además la temática sirve para reivindicar la condición femenina de la protagonista, que recordemos, el trabajo de abortista, aparte de estar prohibido en aquellos momentos de la república federal de Alemania, es el trabajo que permite la subsistencia de la familia en la película. Como también comentaba anteriormente, la película se encarga de presentar los hechos de una manera totalmente objetiva, y para muestra la secuencia de un aborto realizada de una manera casi documental, donde incluso Kluge emplea un metraje que no tiene reparos en utilizar primeros planos de los genitales femeninos.

En la segunda parte de la película somos testigos de la inclusión de nuestra protagonista en la lucha sindical. La película pues toma un matiz aún más político si cabe, lo que además refuerza la sensación de que la intención de Kluge era la de presentar un díptico que tiene como conclusión la inmersión de la mujer dentro de la praxis política, con secuencias donde vemos luchar a la protagonista por los derechos como trabajador de su propio marido (el cual se niega a rebelarse por miedo a represalias).

 

 

 

 

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , , , | Leave a comment

Cheap Thrills (2013)

Cheap_Thrills-708111601-large

 

La historia que cuenta Cheap Thrills (Cheap Thrills, 2013) no es nueva. De hecho puede recordarnos en cierto sentido a Salò o le 120 giornate di Sodoma (Saló, o los 120 días de Sodoma, 1975) la repulsiva película de Pasolini. Claro que el debut cinematográfico de E.L. Katz suaviza su premisa para poder ser exhibida de una manera más o menos comercial. La película fue presentada de hecho, en el festival de Sitges de 2013, consiguiendo una acogida en líneas generales favorable.

La premisa es bastante sencilla. ¿Qué sería capaz de hacer por dinero un hombre necesitado? La película aprovecha el contexto social en el que nos desenvolvemos, de crisis mundial, para presentarnos a un personaje interpretado por Pat Healy que es despedido de su trabajo, y además debe 4.500 dólares por la fianza de su casa. Casado, con esposa e hijo, el día de su despedido conoce, junto con un antiguo compañero de clase interpretado por Ethan Embry,  a una pareja (David Koechner y Sara Paxton) que empezará a hacerles proposiciones económicas a cambio de hacer algunas acciones vergonzantes (en un primer momento). Lo que empieza como una broma acabará escalando en una orgía irracional de violencia. El prólogo inicial que sigue a nuestro personaje principal (Pat Healy) en la pérdida de su trabajo es el justificante que tiene en parte la película para poder presentar las escenas que vendrán a continuación.

images (6)

Así pues la estructura de la película es bastante fácil de seguir. A medida que el personaje de David Koechner vaya aumentando el nivel de repulsión de sus peticiones seremos testigos de las acciones más deplorables posibles. Cheap Thrills acierta en plasmar el espíritu de la película de Pasolini adaptándola a tiempos contemporáneos. La película de Katz consigue fundamentalmente desarrollar la idea de la dominación y explotación burguesa en manos de una pareja de ricachones que no tiene ningún tipo de empatía con el género humano. Así será hasta el final, y lo que se agradece es que Katz no haya rodado un cierre convencional o simpático para la película, sino que el director se atiene a sus propias propuestas.

En este sentido podemos hacer una disección ideológica de la película. Nuestros dos concursantes, que aceptan por propia decisión su inclusión en el “Juego” no son nunca obligados a seguir inmersos en la vorágine de violencia. Ahí Katz acierta en la diana, porque habría sido mucho más fácil mostrar una película donde nuestros protagonistas fueran obligados a cometer este tipo de acciones, como subproductos calificados de thrillers como Would you rather (Would you rather, 2012). Sin embargo, una de las gracias de Cheap Thrills es la voluntariedad con la que los personajes aceptan las ofertas millonarias que les ofrece el personaje interpretado por Koechner. Son pues, dos personajes alienados, que en vez de pensar un momento en la absurda situación en la que están incurriendo, prefieren seguir en una espiral de odio impuesta por un personaje (o una pareja de personajes) que se encuentran en un escalafón social más elevado. El dinero, en Cheap Thrills, es un corruptor que es capaz de sacar el Lupus que lleva el hombre.

Cheap Thrills además no presenta un conato de rebelión por parte de los dos participantes. En este sentido, el director del filme nos relaciona las decisiones de los dos personajes concursantes con las del propio espectador. Porque si bien es cierto que nosotros no debemos cortarnos un dedo meñique para poder vivir, ¿Cuántas veces no nos hemos callado para poder seguir viviendo? Eso es precisamente lo que desarrolla Cheap Thrills, y por este motivo los personajes nunca abandonan su concurso.

images (7)

También es cierto que la película no tiene la profundidad de otros filmes similares, como pudiera ser el del propio Pasolini. El director opta por una estética cercana al Pop y por introducir una vena cómica que aunque no malmeten la película si cierran cualquier posibilidad de profundizar en el tema. El guión que sigue la escalada de violencia parece registrar sin cambios de personalidad la evolución de los personajes, y recursos como colocar las fotografías del antes y el después entre los dos compañeros cuando tiene lugar el clímax de la película es bastante cuestionable, por el final efectista que consigue dicha secuencia.

En algunos momentos parece que el propio Katz se divierte haciendo sufrir sus personajes, en lo que parece un sentimiento nihilista palpable, qué un servidor no puede compartir de ninguna de las maneras. Acciones que hacen apartar la mirada de la pantalla por su terrible crueldad, pero que sin embargo parecen impuestas en la película más por una estética de lo morboso (buscando la mayor salvajada posible) que no por un mensaje crítico. A la puesta en escena le pasa tres cuartos de lo mismo, porque a veces uno tiende a pensar que algunas formas no eran las adecuadas para afrontar un tema moral como el que toca la película.

 

 

 

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , , , , , | Leave a comment

Ciclo Ti West: La Casa del Diablo (2008)

descarga

El talento de Ti West ya ha quedado al descubierto con la reciente The Sacrament (The Sacrament, 2013) película que sitúa al director norteamericano como uno de los valores más firmes del nuevo terror estadounidense. Sin embargo, antes de alcanzar la gloria con The Sacrament, Ti West se fogueó en diversas películas precedentes, en ocasiones con alguna secuela como lo fue Cabin Fever 2: Spring Fever (Cabin Fever 2: Spring Fever, 2009) película que continuaba precisamente una obra de otro valor joven dentro del cine de terror como Eli Roth. Una de las más admiradas obras dentro de esta primera etapa de Ti West fue The House Of the Devil (La Casa del diablo, 2008) una película que pese a que anuncia las futuras calidades del director, aún tiene alguna carencia.

La película se ambienta en los años ochenta. Jocelin Donahue interpreta a  una joven estudiante que decide mudarse de piso, después de haber roto con su novio. Buscando dinero desesperadamente para poder pagar el primer plazo de su nuevo piso, encuentra trabajo como niñera, para un intrigante personaje interpretado por el actor Tim Noonan, quien ya había aparecido en una película de Ti West, precisamente en su debut cinematográfico, con The Roost (El Cobertizo, 2005)

peliculas-de-casas-malditas-9

Lo que si resulta inexplicable es la comparación que ha sufrido La Casa del Diablo con otra película del género, como es Rosemary’s Baby (La semilla del diablo, 1968) del genial Roman Polanski. Y resulta inexplicable porque las similitudes entre una y otra son más bien flojas y como mucho habríamos de ir a un nivel temático para poder comparar una y otra (como el final o el protagonismo femenino que comparten). El problema es que algunos críticos se han fijado sólo en la superficialidad de ambas, y observando que en las dos impera un ritmo más bien lento si tenemos en cuenta lo guiñolesco que, por desgracia, acostumbra a ser el género. Pero más allá de un montaje pausado, ambas películas no soportan ninguna comparación. Para empezar, la semilla del diablo prepara el terreno desde el primer momento, mientras que los minutos iniciales de La Casa del diablo son un accesorio para el despliegue final.

Pero lo más crucial de todo está en su contenido. La Semilla del Diablo es una película que plantea su terror en unos planteamientos que juegan entre el escepticismo y la realidad. En muchas ocasiones, debido a la focalización externa de la película, no sabemos si los temores de Mia Farrow son reales o se esconde un verdadero aquelarre detrás. El terror viene precisamente de la dilucidación que tiene que hacer el espectador, como lo hace el personaje de Farrow. El terror en la Casa del Diablo viene por una puesta en escena que juega constantemente a asustar al espectador, mostrándole con un gran trabajo del dentro y fuera de campo diversos elementos que están a punto de entrar en escena (ayuda en gran parte la música para crear este efecto de tensión) y que pueden irrumpir en el marco de nuestra protagonista, interpretada por Jocelin Donahue.

Hechas pues estás aclaraciones, hay que decir que la película de Ti West es meritoria, pero no alcanza la cumbre cinematográfica, debido en parte a que es una película que no ofrece demasiadas lecturas, como por ejemplo si lo hacía la Semilla del Diablo. La película se ve y se disfruta, pero el poso que deja una vez terminada, es incomparable con la película de Polanski.

images (5)

Como ya comentaba anteriormente, la película prepara el terreno para la traca final con la que Ti West ha dispuesto el tramo último del metraje. Es meritorio que a diferencia de películas coetáneas, Ti West mantenga una esencia que poco tiene que ver con el cine de género de hoy en día. En este sentido, La Casa del Diablo puede desengañar a más de uno. No hay enormes escabechinas de personajes secundarios (sólo hay uno y efectivamente muere), no hay sustos fáciles ni tampoco un exceso de casquería. Lo que hay es un desarrollo sencillo y sobre todo una puesta en escena que es la responsable de conducir el filme en todos sus ámbitos.

La táctica es sencilla. Ti West encuadra a Jocelin Donahue mientras escuchamos la magnífica banda sonora que ha compuesto para el filme Jeff Grace. La tensión invade al espectador por que teme que finalmente algo atrape a nuestra protagonista. Sin embargo, West mantiene el envite una vez más, preparándonos para la próxima escena. Y así el director desarrolla la película, hasta el tercio final, donde nuestra protagonista llega a una misteriosa casa y donde tendrá lugar una pirotécnica diabólica que en líneas generales West resuelve de manera efectiva, pero sin demasiada imaginación.

La Casa del Diablo anticipa el nuevo valor que supone Ti West, así como una personalidad que no tiene parangón dentro del nuevo cine de terror. Seguramente el joven director es la presencia más dispar de la nueva hornada.

 

 

Posted in Análisis Fílmico, Ciclo Directores, Cine | Tagged , , , | Leave a comment

Tyrannosaur (2011)

descarga (2)

 

Tyrannosaur (Redención, Tyrannosaur, 2011) es una película ciertamente dura. El director, Paddy Considine  que debuta con esta película en el cine, previo paso en el cortometraje, consigue crear una atmósfera muy singular para la película. Una atmósfera opresiva, que no permite al espectador ni un minuto de relajación. No hay felicidad en Tyranossaur. Incluso en los momentos que podríamos destacar como alegres a los personajes les pesa una losa de perdición y derrotismo.

Por este motivo, también es justo decir que Tyrannosaur puede pecar de cierto pesimismo artificial, que parece insuflado de manera arbitraria en la película, con tal de conseguir un mayor efectismo en la reacción del espectador. En ocasiones, el drama de Tyrannosaur está tan viciado que es imposible respirar entre secuencia y secuencia. El dramatismo de la película es pues un arma de doble filo, porque si es cierto que aporta una de las mejores características de la película (su ambientación), también es cierto que es parte del lastre que acaba haciendo que Tyrannosaur no sea una obra maestra.

Hay que decir que el primer cortometraje que realizó Paddy Considine, Dog Altogether (Dog Altogether, 2006) es una especie de obra que anticipa la propia Tyranossaur. Contando con los mismos actores (Peter Mullan y Olivia Colman) y con el mismo argumento. Un cortometraje que allanó pues, la opera prima del director.

descarga (3)

El argumento es fácil de seguir. Nuestro protagonista, interpretado por Peter Mullan es un hombre viudo que se encuentra totalmente derrotado por la muerte de su mujer, cinco años atrás. Se trata de un personaje que podemos seguir con facilidad, pues el arquetípico del hombre que se contrapone contra el mundo entero es un tipo bastante común en el cine contemporáneo, acostumbrado a mostrarnos personajes que pagan su frustración con el uso de la violencia. El arquetipo aparecía perfectamente definido en The Wrestler (El Luchador, 2008) de Darren Aronofsky, aunque podemos rastrearlo con mucha más anterioridad en el cine. También hay que decir que la interpretación de Peter Mullan hace que la película gane enteros, construyendo un personaje que a pesar de cometer una y otra vez actos que rozan lo criminal, sigue inspirando lástima en sus acciones. De voz gangosa y gestos bruscos, nuestro protagonista se enfrenta continuamente contra el mundo, en una lucha perpetua donde tiene todas las de perder. Uno de los temas que más ha tratado el arte contemporáneo, como es la lucha del hombre, aislado de la civilización moderna, frío e incapaz de mostrar sus sentimientos a nadie.

Pero la redención vendrá precisamente cuando nuestro protagonista conozca a un personaje que se encuentra en una situación de desesperación similar. Se trata de una mujer, ferviente creyente, que nuestro protagonista conoce por trabajar en el mismo puesto en el que conoció a su primera mujer. Interpretado por Olivia Colman, rápidamente veremos sus propios fantasmas, pues este personaje recibe malos tratos de su marido, que interpreta el siempre eficaz intérprete Eddie Marsan. Si Peter Mullan bordea la excelencia con su interpretación, poco menos se puede decir de Olivia Colman, que asombra con un personaje que a priori parece mucho menos provechoso que el principal, pero que sin embargo brilla con luz propia gracias a ella.

images (2)

Evidentemente el romance entre los dos queda proyectado desde el primer minuto en el que se conocen, aunque debido a los traumas de cada uno, la película es reticente en explorar esos caminos. Lo que plantea la película es más una recuperación de la dignidad de cada uno de los dos personajes mediante el conocimiento y aceptación de su compañero.

Sin embargo y como ya comentaba anteriormente, la película tiene encima una losa bastante pesada. El director sacrifica el naturalismo de la película en pos de un dramatismo exacerbado, que en múltiples ocasiones hace que la película se acabe convirtiendo en una perpetua serie de desmanes argumentales que incluso pueden rozar lo que popularmente diríamos como culebrón.

Las calles de los degradados barrios por donde se mueven los personajes también tienen un papel importante en el filme. Sirven para acompañar el estado de ánimo de la película, enseñando una galería de personajes secundarios que además cumplen un cometido dentro de la trama. La película, que en parte se rodó en Leeds, nos muestra una de las pocas amistades del protagonista masculino, como es un pobre niño de los suburbios, así como otro personaje que se mantiene a base de alcohol. De dura y lastimera condición, Tyrannosaur es un filme necesario visto el oasis de realidad que abunda en las carteleras.

 

.

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , , , | Leave a comment

American Graffiti (1973)

MelsGraffiti

El propio George Lucas afirmó[1] que American Graffiti (American Grafftiti, 1973) era una película que estaba destinada a un público adolescente, en contraposición de Star Wars (La guerra de las galaxias. Episodio IV: Una nueva esperanza, 1977) que estaba realizada para un público más infantil. Y la verdad es que viendo American Graffiti no cabe duda de que detrás de las cámaras había un interesante director, que nunca sabremos donde habría llegado, sino fuera por la irrupción del fenómeno Star Wars.

Francis Ford Coppola ayudó a George Lucas a seguir adelante con el proyecto de American Graffiti (de hecho los títulos de crédito ya lo dejan bastante claro), que parecía totalmente KO después del fracaso comercial que supuso el estreno en el cine de Lucas, con THX 1138 (THX 1138, 1971). Sin duda, un director tan ávido como Lucas aprendería la lección en su siguiente filme, hablando de temas más cercanos al espectador, y por ende, más comerciales. American Graffiti fue un grandísimo éxito de taquilla, que incluso propició una especie de secuela años más tarde con More American Graffiti (More American Graffiti, 1979), de resultados artísticos lamentables.

american-graffiti-1

A diferencia de su debut, en American Graffiti, Lucas se atreve a hablar de algo que le es totalmente próximo. La película se adentra en la noche de despedida de unos jóvenes que dicen adiós al instituto (dos de ellos además son admitidos en la universidad). Toda la acción transcurre durante ese mismo día, hasta que amanece. Pero la película no cuenta una noche de graduación de tiempo coetáneo a la realización de la película, es decir, del 1973, sino que Lucas se remite a sus propios años de adolescencia. Y hay que decir, que precisamente uno de los elementos que más destacan en este sentido, es la cuidada ambientación de la película, que recrea a la perfección el modus vivendi  de inicios de los sesenta. Huelga decir que el inicio de la película parece  un claro homenaje a la película de Richard Brooks, The Blackboard Jungle (Semilla de Maldad, 1955), sonando una canción típica de aquellos años rockeros, como es el rock del reloj, del grupo Bill Haley and the comets.

La película no tiene una estructura lineal, sino que sigue a diversos personajes que a pesar de que se conocen entre ellos, tienen una serie de aventuras por separado. American Graffiti aporta una trama que se desdobla continuamente y que nos muestra las peripecias que tienen durante un día ajetreado nuestros protagonistas. Cada uno de ellos, con un rol bastante diferenciado (en ocasiones arquetípico) será protagonista de una serie de aventuras que acabará por enfrentarlos ante sus propios miedos. En este sentido, American Graffiti es la precursora de este tipo de cine de institutos, que nos muestra a una serie de jóvenes con problemas que deben afrontar para poder dar así su paso a la etapa adulta. Nuestro protagonista principal, interpretado por Richard Dreyfuss, es el claro ejemplo de lo que propone el filme, pues duda entre marcharse o no a la universidad que se encuentra fuera de su lugar de hábitat.

american_graffiti_harrison_ford

De igual manera le sucede a otros personajes principales, como el que interpreta Paul Le Mat, un rockero a la vieja usanza que inevitablemente alude a James Dean, mítico intérprete que pereció joven, convirtiéndose automáticamente en una leyenda y simbolizando el tópico de la juventud rebelde. Sin duda el personaje de Paul Le Mat está inspirado en el que ofreció James Dean en la película dirigida por Nicholas Ray, Rebel Without a Cause (Rebelde sin causa, 1955). Este personaje deberá afrontar que los tiempos están cambiando (la película en este sentido parece tomar conciencia de su adelantado tiempo) y aceptar su destino. También encontramos a una pareja romántica, interpretada por Ron Howard y Cindy Williams que debe afrontar su separación provocada por la distancia entre la universidad y el pueblo (algo que sucedía bastante en los USA del momento),  u el personaje que interpreta Charles Martin Smith, un joven poco agraciado físicamente, que quiere perder la virginidad a toda costa. En cierto sentido este personaje recuerda al propio Lucas, especialmente en su carácter introvertido y tímido.

En definitiva American Graffiti nos cuenta desde una perspectiva adolescente los propios temores y esperanzas que sentía una generación que en parte era la que veía la película (tanto por el pasado del espectador ya adulto como por el joven que se veía reflejado en la pantalla). Especial mención a uno de los actores que acabaría triunfando en la siguiente película de Lucas y que aparece en este filme con un papel secundario. Un tal Harrison Ford.

[1] Como afirmó Peter Biskind en Moteros tranquilos, Toros Salvajes, Ed. Anagrama, Barcelona 2004. El libro ofrece bastante información respecto a la película y su contexto.

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , , | Leave a comment

El Cuarto Poder (1952)

deadlineusahs[1]

 

Deadline-USA (El cuarto Poder, 1952) es una película dirigida por Richard Brooks y que nos adentra en el mundo del periodismo. La película desvela los poderes que tiene el cuarto poder para entrometerse en la política, y lo que es más interesante, observamos atónitos como la política corrupta trata de mantener a la prensa callada para poder seguir con sus planes de interés personal. Desgraciadamente a la película le pesa un tono apologético que no le hace ningún bien, siendo demasiado blando en sus últimos momentos, y mostrando una imagen del periodismo que no tiene ningún parecido con la realidad.

La película se inicia con los escenarios de redacción del The Day, un periódico en el que el director es nuestro protagonista principal, interpretado por Humphrey Bogart. The Day es uno de los pocos periódicos donde se busca una visión  que vaya más allá de la mera información, y podríamos decir que practican el periodismo libre (que recuerdos de cuando esta palabra tenía significado). A destacar en estas primeras secuencias es la puesta en escena de Richard Brooks, que realiza una configuración muy interesante para presentarnos el ajetreo constante de la oficina. Poco a poco la cámara, de manera libre y sin que siga a un intérprete en concreto, nos va introduciendo a los diversos personajes  secundarios, mostrándonos sus respectivos oficios, con lo que poco a poco somos testigos de la manera en que se construye una noticia. Finalmente la última parada acaba en el despacho del director, donde preside nuestro Humphrey Bogart.

descarga (10)

Sin embargo, pronto nos enteramos que los herederos del periódico (su propietario acaba de fallecer) pretenden vender la empresa a un grupo que acabaría disolviendo The Day. Los herederos son  sus dos hijas, dos mujeres jóvenes, y también la esposa del recién fallecido, una mujer que interpreta Ethel Barrymore y que está basada precisamente en la madre de Richard Brooks[1]. La viuda es el único personaje amable con el que el personaje de Bogart puede desvelar sus miedos, apoyándose en su experiencia y pidiéndole consejo.

La película profundiza en una trama de corrupción que el periódico de Bogart trata de desvelar en sus páginas con tal de salvar The Day (por repercusión mediática). El cuarto poder nos muestra así las influencias que ejerce el antagonista de la película, llamado Tomas Rienzi e interpretado por Martin Gabel. Rienzi, que tiene comprado a diversos políticos y que mueve a estos para que actúen en beneficio de sus propias empresas.

La película pues realiza una oda hacía el periodismo libre, que está en vías de extinción en la película, y por extensión en la Norteamérica de los años cincuenta. Lo podemos comprobar en la enorme entereza que demuestra el personaje que interpreta Bogart, que se mantiene firme a sus ideales. Seguramente la secuencia más brillante en este sentido tiene lugar cuando Bogart se introduce en el coche de Rienzi, y este intenta sobornarlo repetidamente, pero Bogart se mantiene siempre en sus trece.

0

Hay que destacar que El cuarto Poder revela un tono cercano al cine noir (sobre todo en las escenas que se refieren al personaje de Rienzi), y además incluye diversas secuencias que tienen lugar en los juzgados (algo típico en el cine norteamericano). Una mixtura de géneros que logra insuflar algo de dinamismo a la película, teniendo en cuenta el hermetismo de su trama principal.

Desgraciadamente, el final lastra lo que podría haber sido una buena película. Y es que finalmente se acaba imponiendo una especie de Happy end que no se ajusta a la realidad y que además argumentalmente resulta poco creíble. La película tendría que haber acabado unos cinco minutos antes, justo cuando los personajes de Bogart y Esthel Barrymore pierden el juicio y por ende el Periódico. Ese final habría demostrado que efectivamente, la prensa libre está muerta, y que el que triunfa en nuestra historia habría sido ni más ni menos que el personaje de Rienzi, que tiene a su disposición medios políticos. El filme peca de patriotismo barato (por cierto, ya anteriormente al final se podía haber escuchado una versión del himno de la república, canción típicamente nacionalista que interpretaban los soldados del norte durante la guerra civil, y que la banda sonora de la película reinterpreta en algunos momentos), con un final impuesto que acaba resolviendo el personaje de Bogart casi a lo Deus ex Machina. Pero lo peor de todo no es que argumentalmente fracase, sino que acaba siendo una prostitución del mensaje inicial.

[1] Matthew C.Erlich, Journalism in the Movies, Ed. University of Ilinois, Chicago 2004.p.p 99

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , , , | Leave a comment

Ciclo John Huston: Dublineses (Los muertos)

descarga

Se acostumbra a decir que The Dead (Dublineses, Los Muertos, 1987) fue el testamento cinematográfico de John Huston. Lo cierto es que el director rodó la película en unas condiciones de salud pésimas, teniendo que utilizar incluso una mascarilla para respirar oxigeno. Pero más allá de estas anécdotas morbosas, lo cierto es que Dublineses es una película tan poética y sensible que incluso resiste pocas comparaciones con cualquier otra película de John Huston, un director que nos tiene acostumbrados a otras poéticas.

También hay que decir que el filme puede coger desprevenido a más de uno. Porque en realidad, Dublineses no habla de nada…Y a la vez habla de todo. Es lo que tiene adaptar a uno de los genios de la literatura del siglo pasado, como es James Joyce. Una de las cosas que más ha señalado la historiografía es que la adaptación de Huston es una perfecta transposición de los valores de la novela pasados al cine. No hace falta recordar las singularidades de la literatura de Joyce, aparentemente tan poco adaptables (como tantos genios de la literatura) como parece a primera vista. Sin embargo se acostumbra a señalar que Dublineses es un gran acierto en este sentido. De todas maneras la película forma una entidad propia, e incluso ofrece algunos diálogos que no estaban en la obra original.

hqdefault

Dublineses no está hecha para un público cualquiera. A pesar de su corta duración (81 minutos) puede resultar cargante y reiterativa. La película nos introduce en el Dublín de inicios del siglo pasado, mostrándonos una serie de personajes de clase alta, que se dirigen a celebrar una cena de navidad, festejando la epifanía. Toda la película, exceptuando el último tramo final, acontecerá en la casa donde se celebra esta cena. Esto sirve a Huston para elaborar un relato lírico sobre la frugalidad vida, con diálogos que ponen de manifiesto temas mundanos, especialmente las ausencias de aquellos que debían haber asistido a la cena, pero que se perdieron (metáforicamente hablando) por el camino.

Y es que el gran tema de la película son las ausencias. El propio Huston estaba relatando su inevitable final, la cuenta pendiente que tenía con la parca. Siempre se acostumbra a citar en este sentido una secuencia que resulta bastante simbólica, como la nieve que cae de fondo sobre Dublín, mientras nuestros protagonistas se encierran en sus casas. También hay que decir que sin el brillantísimo final de la película no entenderíamos lo que Huston plantea.

Porque a lo largo de la película, en la cena, los personajes van desvelando una serie de traumas que no resolvieron nunca, y que los tienen clavados en su alma. Por este motivo, en la secuencia final vemos al personaje de Gretta relatar su amor perdido, muerto a los 19 años, pensamiento que mantenía oculto pero que ha vuelto a revolverle el corazón, al escuchar en la cena una canción que le recordaba a él.

Los muertos 03

La puesta en escena tiene una importancia básica en el film. Gracias a ella Huston refuerza el mensaje de su película. Como apunta Joaquín Calomarde[1] el director recrea las escenas sin recurrir generalmente a los primeros planos, incluso cuando un protagonista está acaparando la atención de la escena. Por ejemplo, cuando uno de los protagonistas toca el piano, Huston no nos muestra una dedicación especial hacía el intérprete, sino que realiza un barrido con la cámara para mostrarnos las caras de los personajes, porque lo que interesa al director es enmarcar las reacciones de los protagonistas ante este estímulo ajeno. Una de las claves de la película son las respuestas de nuestros personajes ante los diálogos y situaciones que provoca esta cena, lo que en muchas ocasiones les hace evocar su propio pasado. Por este motivo Huston no generaliza las respuestas de los personajes, sino que son enmarcados en un conjunto más global.

Por otra parte la fotografía es sencillamente magistral. En el primer tramo de la película podemos ver el empleo de la genial técnica de Fred Murphy, no sólo con la detenida recreación del vestuario, sino en la iluminación de la propia mansión, o en detalles tan sublimes como la caída de la nieva a través de las ventanas. Dublineses es sin duda una película que ofrece más en cuanto más rascamos en su estilizada apariencia. Quedarnos sólo en la capa externa del filme sería un tremendo error. Otro apunte magnífico tiene lugar en la secuencia en la que Gretta recuerda su pasado. En ese momento la película emplea una fotografía pálida, que se refleja en la cara de la intérprete, y que va en perfección con el mensaje melancólico del que habla el personaje.

[1] Joaquín Calomarde, Los objetos penúltimos, Ed. Huerga y Fierro, Madrid 1997,p.p177

Posted in Análisis Fílmico, Ciclo Directores, Cine | Tagged , , , , | Leave a comment