Análisis fílmico: Shutter Island

Shutter_Island movie image Leonardo DiCaprio

Parece que está de moda el thriller. Más que nunca. Nolan, con Memento, consiguió demostrar que este género era vendible. Antes de él vinieron El silencio de los corderosSe7en, El coleccionista de huesos o incluso la famosa Heat, con aquel dueto tan famoso de Robert de Niro y Al Pacino como actores. 

La moda parece que va asentando. El thriller cada vez es más oscuro. Algunas veces, tiene un éxito de enormes precedentes. Otras, sin embargo, acaban en un espantoso fracaso o bien se quedan a medias. Por suerte, Martin Scorsese sabe muy bien de qué va esto del celuloide, y consiguió en 2011 que Shutter Island acabara en la serie de primeros casos.

El largometraje no es tan sólo un thriller psicológico. El director norteamericano demostró con el remake de Infernal Affairs (Infiltrados), que sabe dominar bien el tiempo y administrar bien las dosis de misterio en el relato. En este caso, con un guión tan complejo como este, se necesitaba si cabe más dominio de esas claves, y lo hace bien, trabajando bajo un concepto que se hace claro al final y que cuesta mucho de jugar con él sin caer en tópicos o en un descontrol del relato.

El guión es sutil y atrapa sin darse cuenta.Nos pone en la piel de un detective que debe investigar una institución psiquiátrica. Allí, nada es lo que parece, y poco a poco vamos cayendo en la trampa de la historia, como en el Fraude de Welles. La virtud es crear una historia verosímil de principio a fin, donde la inmersión en la película es completa. Una vez uno se deja llevar por la película, la experiencia es muy aprovechable. Tanto como en otras obras como Infiltrados Origen, con intrincadas historias y giros argumentales de todo tipo. El trabajo es de un tal Dennis Lehane, quien hizo esta novela. Un nombre casi sin significado, con un cargo de guionista en algunos capítulos de una serie tan poco conocida como The Wire. Casi nada, ¿verdad?

Sin embargo, y a pesar de estos ejemplos, la película de Scorsese funciona mejor. Es más sutil, más inteligente y sobretodo menos atropellada que Infiltrados. Y no sólo se debe a un guión espléndido, sino también a una dirección donde cada secuencia está trabajada y donde cada actor funciona de maravilla. Las labores destacadas las toman Leonardo DiCaprio (quien está mejor que en Origen) o Ben Kingsley son de un nivel que roza casi la perfección, lo que ayuda a la verosimilitud del relato.

Además de todo esto, y por si fuera poco, aparece la guinda. Un final que es puro caviar, un giro que deja helado a cualquiera. Ese nivel que diferencia a los buenos de los grandes directores. De hecho, y pese a ser menos potente visualmente que Origen, su gran rival en ese año y del mismo género, Shutter Island consigue estar a su altura y convencernos. Su thriller no es quizás de sus mejores obras, pero su capacidad de inmersión en el largometraje y la inteligencia de dosificar bien la trama la convierten en un material recomendable. A cualquiera que le guste el buen cine y los thrillers de calidad tiene aquí una pequeña joya del cine reciente.

Advertisements
This entry was posted in Análisis Fílmico, Cine and tagged , , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

One Response to Análisis fílmico: Shutter Island

  1. Pingback: Análisis fílmico: Shutter Island | Cátedra de Cine Ciudad Abierta

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s