Mundo Mudo: El último.

F.W Murnau es uno de los directores más importantes del cine alemán. Es por todos sabido. El director ha pasado a la historia por grandes películas que se mezclan en nuestro imaginario, como “Nosferatu”, película que adapta (de manera no oficial, pues no consiguió los derechos) la obra de Bram Stoker, Drácula, y que es considerada como una película ya mítica. También en su periplo americano nos dejaría grandes películas como “Amanecer” (uno de los mejores dramas románticos jamás filmados), pero “El último” es una película que se acostumbra a nombrar poco por parte de la historiografía. Quizá es que el realismo tan impactante de la película haga alejar a muchos de esta obra maestra del cine mudo.

Hay dos versiones que circulan en el mundo. El realismo brutal de la película, de la versión original, causó un gran estruendo ya en aquellos años. La versión europea se dejo tal cual, pero la americana obligó a Murnau a colocar una secuencia extra en la película, que hiciera girar todo el sentido de la obra. La versión americana pues, se aleja del final fatalista, para abrazar un claro Happy End que no tiene ninguna conexión con el tono de la película
El film tiene sobre todo una carga social lacerante, que ya se puede observar con solo mirando el argumento de la película, aunque es cierto que la película juega además, con niveles simbólicos.

Por una parte se centra en los problemas que implica la degradación social (de una posición elevada a una baja), de manera magistral con grandes secuencias que nos lo demuestran, como cuando el portero no le quiere contar a su familia que ha sido degradado,o  ese sueño irreal que tiene nuestro protagonista principal, en que todos sus demonios se liberan y sirve al director para crear una imaginario muy potente. Una critica a la sociedad que entronca directamente con los problemas de la Alemania de la época  (recordemos las consecuencias nefastas que la primera guerra mundial había tenido sobre la economía alemana).

Murnau_LastLaugh_2 Plano final de la versión  europea

Por otra parte, no hemos de olvidar que la película se entronca con una rama de cine social que se hacía en grandes cantidades en Alemania en aquellos momentos. Muchos críticos señalan “El último” como la mejor película de aquel subgénero.

También la obra se centra en los problemas de la vejez, porque al fin y al cabo le han rebajado el empleo porque ya no estaba el hombre al máximo de sus capacidades,  es decir, la decadencia física va unida de la decadencia social, cuando uno ya no es útil lo dejan tirado en la cuneta, realmente nadie se preocupa por el futuro del protagonista (Alguna relación con nuestro mundo actual?). Podemos ver la relación que se establece entre esta falta de respeto hacia el anciano con la crisis de valores que se imponía en la Alemania de aquella época. Por otra parte el nazismo estaba a la vuelta de la esquina.

Citando una secuencia memorable que nos resume esta carga crítica, Podríamos hablar de la escena en la que unas vecinas que se enteran que lo han echado a la calle y lo primero que hacen es reírse de él. Se ríen y en realidad pertenecen a la misma clase social, pues todos habitan en el mismo barrio En vez de ayudarse entre ellos la gente se ataca brutalmente por tal de escalar en la pirámide social, solo hay un momento de piedad hacia nuestro protagonista, en el teórico final (la versión europea) en que el guardia acurruca con la manta al portero, una escena realmente dura.

Hay mucha simbología respecto a los uniformes. Sí, uniformes. Como ya decía, el nazismo estaba a la vuelta de la esquina y lo cierto es que los uniformes, trajes y condecoraciones, todo este formalismo ornamental era algo muy valorado por el partido nazi. Podríamos hablar perfectamente de un fetichismo por el traje. De hecho, Hay  Un momento de la película en que aun siendo despedido el portero guarda el uniforme para que la gente lo vea puesto con él y no sospeche debido a que el uniforme da prestigio,sin duda una tremenda crítica que Murnau hace sobre este mundo que estaba alcanzando la cima del poder político.prestigio El uniforme de portero de nuestro protagonista.

Formalmente Murnau hace una película bastante completa. Una de las cosas más importantes es que el director no cree que los interludios con texto sirvan de mucho así que los suprime todos, no vemos ningún texto entre medio, lo único que se ve es alguna vez son palabras, pero mediante la utilización de la cámara subjetiva (es decir vemos lo mismo que el protagonista, somos sus ojos) esto lo hace Murnau porque considera que los textos interrumpen la capacidad narrativa de la obra. Así pues conceptualmente nos encontramos ante un gran avance para el cine. La imagen se libera del texto para hablar por sí sola. Muchos literatos y críticos han dado una importancia tremenda a este aspecto.

Además la obra tiene algún detalle muy interesante, la cámara no se queda quieta, sino que sigue al personaje en algunos momentos, “cámara desencadenada”,el término correcto. Un apunte muy interesante, hay una escena en la que el protagonista se emborracha, se pasa a un plano subjetivo y con una visión distorsionada, como si nos quisiera mostrar lo mismo que ve el protagonista, cosa muy interesante y que nos define muy bien como quiere contarnos las historias Murnau. Contiene diversos tipos de planos, picado, primeros etc.. Importante destacar que la fotografía viene a cargo de Karl Freund, que posteriormente sería director de cine, por ejemplo autor de “la momia” (la del 1932).

 

8/10

 

Kyrios

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