Análisis Fílmico: Memorias de Un Zombie Adolescente

memorias-de-un-zombie-adolescente_80542  Teresa Palmer es la escogida para interpretar a la personaje protagonista.

Jacques Torneur fue el hombre que puso los pilares para la creación del mito zombie en el cine, hace más de sesenta años, cuando cogiendo la figura del zombie de la religión Vudú, elaboró la magnífica película “Yo anduve con un Zombie”. Aún así el zombie que conocemos hoy en día ha pasado por el filtro del maestro del terror, George A Romero, que le dio cuerpo a la figura, quitando del zombie de Torneur toda la parafernalia mística y religiosa, en la ya archifamosa “La noche de los muertos Vivientes”.

Y en estas llega una película como “Memorias de un Zombie Adolescente” que tras una supuesta capa de cine Indie (Recordemos que el director de la película es Jonathan Levine, director de 50/50 una película que tuvo diferentes nominaciones, incluida el Spirit Awards, festival indie por excelencia junto con Sundance, así como también fue nominada a diferentes galardones para el globo de oro) ha tratado de colarse en todas las taquillas mundiales. Sin embargo, y pese a las posibilidades que ofrece una premisa tan interesante, la película busca más un éxito de público que el artístico.

Y es que la película se marca un objetivo inalcanzable, intentar agradar a todo el tipo de público. Por ello emplea un argumento que se moverá de manera ambivalente durante toda la película (de lo ligero a lo petulante). El inicio desde luego es bastante prometedor, una voz en off que será constante en la película (lógica aplastante, pues el Zombie protagonista piensa mucho mejor que expresa sus palabras) y que nos presenta una situación muy interesante. No sólo es que los Zombies sientan y padezcan, sino que se presenta  un interesante paralelismo entre la sociedad alienada, consumida por los propios usuarios de la sociedad y la nuestra. Y ciertamente acierta la película, no hace falta recurrir a ella para ver zombies andando en nuestras calles, sólo hay que echar un vistazo por el balcón.

http://www.youtube.com/watch?v=oSVSEU2OpVc  (Apertura de un centro comercial, aquí en España)

Por tanto es más que interesante observar este diálogo inicial entre la voz interior de nuestro protagonista y la sociedad que le rodea. Por eso Levine no recurre en ningún momento le interesa ubicar un contexto o un marco para explicar los detalles particulares del virus, o la manera como se haya propagado la infección. Nada de eso le interesa a Levine. Pero la premisa se romperá rápidamente. El director no es capaz de seguir este argumento, que por otra parte, hay que decir que era difícil de conseguir, y recurre a una trama amorosa mucho más fácil de llevar.

nicholas-hoult-en-memorias-de-un-zombie-adolescente-680x453 Las referencias cinéfilas al mundo zombie son recurrentes en la película.

Las relaciones con la saga Crepúsculo no están para nada mal llevados. De hecho hay un intento por parodiar la saga, aunque la parodia se acabé convirtiendo al final del film en una mímesis. Por este motivo el personaje más que un zombie es un actor bellísimo que no demuestra ni un signo de putrefacción en sus carnes, además de estar ligeramente igual de pálido que el famoso vampiro de la saga de Meyer. La trama sacada de Shakespeare (que por cierto esta misma está sacada de una obra del poeta Ovidio) es espoleada en la película, de igual manera que lo era en la saga de Meyer.

El problema es que la trama se ha llevado de la peor de las maneras. La comedia trata de aligerar la película, y ciertamente hay algún momento que causa comicidad (especialmente los que juegan a romper los esquemas de la tradición de Romero) pero son pocos y de hecho en el tráiler mismo se explotan la mayoría. Lo peor es que la película iré ligeramente avanzando hace un falso dramatismo que acabará recurriendo a momentos que más que socorridos parecen sacados de una película infantil. En su afán por hacer llevar la película hacia un “Happy End” totalmente impostado, la trama abusa de situaciones y personajes que caen una y otra vez en el rídiculo. Más que el personaje de John Malkovich (que también, aunque se nota que entra dentro del reparto sólo para publicitar la película, pues apenas aparece en un par de escenas contadas) , la película fracasa en la creación de los Zombies y su portavoz, que logra continuamente caer en la vergüenza ajena.

Para tratar de aligerar todo el supuesto peso trascendental, el director recurre una y otra vez a canciones que tópicamente podemos encajar dentro del género Indie, para tratar de hacer guiños descarados, por ello vemos como desfilan diferentes grupos como Feist, The National o el mismísimo Boss…todo sirve para no hacer pensar al espectador y utilizar un relleno con el que completar parte del metraje. Recurso que utiliza Levine en la película, pero que se está extiendo de mala manera en muchas más películas y que empieza a resultar cargante, cuando el director opta por una utilización de la música que no se adhiere al argumento, sino que lo sobrepasa por puras necesidades extrafílmicas.

4/10

Kyrios

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