Análisis Fílmico: Cuadecuc Vampir

images (5) Fotograma de la película que nos muestra como no se recurre a un simple blanco y negro, sino que se busca una plasticidad muy personal.

¿Documental? La etiqueta con la que se acostumbra a definir la película de Pere Portabella, Cuadecuc Vampir es cuanto menos desafortunada. No se trata de un documental al uso ni mucho menos, sino que a partir de un material cinematográfico que sería descartable, Portabella compone una película con una aura propia (e incluso bastante mayor que la película de Jesús Franco) que se inscribe en la vanguardia experimental pura. De hecho Portabella es uno de los directores catalanes que más ha experimentado dentro del cine patrio, desde sus inicios hasta la actualidad, ha tratado siempre de ofrecer una visión singular, nada atada a los géneros habituales.

Sí, es cierto. La película se sirve de documentos grabados durante el rodaje del Drácula de Jesús Franco, en la que intervino el mítico actor Cristpoher Lee para interpretar el papel del conde más terrorífico de la mitología popular, para componer la película. Pero de hecho, no es ni el mismo formato, la película está grabada mediante una cámara de 16 mm que sirve perfectamente para introducir el concepto que Portabella busca en la película, rodada además en blanco y negro.

No hay diálogos. Ni uno sólo durante toda la hora y diez minutos de duración. Si somos quisquillosos sólo podemos citar el corto epílogo final, de apenas unos minutos de duración, en el que el actor británico, Christopher Lee, comenta la película mientras lee fragmentos de la novela de Bram Stoker. El  blanco y negro sumado a la ausencia de diálogos nos puede recordar una de las películas más míticas de F.W.Murnau, y su “Nosferatu”. No sólo las semejanzas son más que evidentes por compartir el mismo argumento (Nosferatu es una adaptación tapada de la obra de Bram Stoker) sino también porque la fotografía utilizada en Cuadeuc que remite constantemente al expresionismo alemán (por cierto, se tiende a calificar Nosferatu como una película expresionista, pese a que muchos expertos consideran que se escapa de la etiqueta, cogiendo influencias pictóricas más dispares), pero lo cierto es que la capacidad de mímesis de Cuadecuc con la fotografía expresionista es evidente. Se hace patente especialmente en esos primeros planos que abren la película y nos introducen la mítica carreta que llevará a Jonathan Parker hacia el castillo del conde Drácula.

Pero¿ qué historia nos cuenta entonces Cuadecuc? Ya hemos dicho que exactamente no es un documental. Pese a que es cierto que se muestran escenas del rodaje de la película, e incluso momentos que no tienen nada que ver con ella, como una sesión de maquillaje o incluso más cámaras grabando secuencias, no podemos clasificarla como un mero documental. Al revés, Cuadecuc explica el mito del famoso vampiro, pero pasado por un lúgubre filtro. El mito de la caverna de Platón sirve para hacer un paralelismo con lo que se ofrece en la película. Portabella nos muestra precisamente las sombras de la figura, como el mito ya no está tan personalizado, sino que nos abstrae la leyenda, creando una serie de tortuosos espacios en los que las sombras proyectadas por el terror son lo que el espectador realmente ve. Es una difuminación de la leyenda, que precisamente resulta más aterradora que la propia película original.  Todo queda en un suspenso abstracto. Vemos a Lee, incluso reconocemos escenas del argumento (como la presentación del conde, sus momentos privados con Parker, e incluso la muerte de algún vampiro) pero no es una historia lineal o con una lógica aparente, sino que simplemente vemos la esencia de la narrativa. Esta queda despellejada mostrando su esqueleto más primitivo, que queda al descubierto y a la vista de todos (por eso se muestran los procesos de filmación, y vemos el set de rodaje).

vampir-gran-5 Cristopher Lee colocandose unas lentes de contacto, momento durante el rodaje de la película de Jesús Franco y que la película Cuadecuc Muestra.

Pero toda la película está rodeada precisamente de una atmósfera malsana que es la que da efectividad a la película. Prescindiendo precisamente, del dialogo y de los elementos más comunes del cine de terror, es la manera en la que el film consigue una aura (seguramente por su singularidad) maligna que rodea cada uno de sus fotogramas. Para ello la película se sirve también de una utilización del sonido y de la música de manera muy eficaz.

Al igual que la imagen y los otros componentes fílmicos, el sonido también muestra está contradicción, al evitar una mímesis de lo que el espectador observa. Por ejemplo,hay un momento del film en que Parker toca el picaporte de la puerta, de hecho lo hace dos veces, pero no escuchamos ningún ruido. Portabella ha conseguido sorprendernos. Pero por otra parte, hay ruidos que si se escenifican, y no sólo eso, sino que además se repiten una y otra vez en el espectador, creando un auténtico martillo sonoro que hace vibrar el ritmo del espectador y crea un leimotiv oscuro. Para hacer acrecentar está atmósfera tenebrosa se recurre también a sonidos y pulsaciones graves, que sirven para marcar una tensión que resulta palpable.

6/10

Kyrios

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