Análisis Fílmico: The Innkepeers

the-innkeepers-header

The Innkepeers es una interesante película dirigida por Ti West, una de las figuras más jóvenes que empiezan a reclamar su puesto dentro del género de terror. Innkepeers, realizada en el 2011 se trata de una película simpática que pese a sus defectos, consigue hacerse un hueco por su singularidad tan especial.

Y es que la película cuenta con dos bazas que acostumbran a  escasear en el ámbito del terror. La primera de ellas es la comedia. A diferencia de las magníficas películas de Edgar Wright como Zombies Party (2004) y Hot Fuzz (2007) que utilizaban el género para servirse de unas reconstrucciones muy particulares (en el caso de Zombies Party el director escogía los no muertos como una reelaboración propia en lo que más importaban eran las relaciones entre la dupla protagonista y los gags cómicos, mientras que en Hot Fuzz cogía la atmósfera de algunas películas de terror y el personaje psicótico). Innkepeers es diferente y es que consigue una solución muy interesante, que el espectador pueda partirse de risa al mismo tiempo que tiemble de miedo. Pero no en diferentes partes del metraje, no. Sino que la película lo consigue en una misma secuencia.

Para ello el argumento recurre a un tema ochentero por excelencia. Las mansiones encantadas. Claro que definir mansión la vivienda donde nuestros protagonistas conviven es quizá pasarse demasiado. En realidad se trata de un triste hostel en el que apenas frecuentan dos o tres clientes. El director se sirve del decadente espacio donde se desarrolla la acción para dar rienda suelta a algunos de los mejores momentos de la película. El tono es creíble pero las situaciones parecen cómicas. Un ejemplo, la protagonista principal, interpretada por Sarah Paxton se decide a tirar la basura en una secuencia que releva una comicidad bestial (por un escarceo que tiene con el contenedor), después de un pequeño susto vuelve corriendo a la sala principal para buscar a su compañero Luke, que parece que ha desaparecido…cuando de repente sale del lavabo. Pero pese a que de manera escrita pueda sonar a chascarrillo sencillo, la película dignifica la secuencia y no recurre a un tono basto o vulgar como en la saga Scary Movie. No, ni siquiera se acerca.

La otra baza fundamental de la película es la interpretación de Sarah Paxton. Su trabajo en la película es totalmente impecable. Quizá no sea una actriz con una carrera dilatada pero desde luego su actuación en la película resulta formidable. Esto destaca aún más si tenemos en cuenta las horribles interpretaciones que no acostumbramos a encontrar en el género de terror. Pero sorprendentemente los dos protagonistas principales funcionan correctamente y además con química entre ellos. Y además no son meros esbozos sino que sus personalidades en la película están bastante bien desarrolladas. Sarah es una chica que quiere creer pero se ve abocada al fracaso por su timidez y la mala suerte provocada. Luke es un anticarismático personaje cuyo máximo sueño es realizar una página web de misterio, o ni eso.

images

La puesta en escena está bastante lograda y choca que un tipo tan joven como Ti West se haya logrado desenvolver en este aspecto. Los planos están bien encajados y el director sabe huir del formalismo académico Desde luego, Ti West no es Stanley Kubrick, pero sabe rodar los pasillos de un hotel, aunque sea tan miserable como el que nos ocupa. Quizá le falte un poco de inventiva en algunos momentos en los que la película pide un clímax más especial, pero en líneas generales la tónica del film es más que correcta.

De hecho para crear una atmósfera que de auténtico terror a la película el director recurre a una explotación muy particular del sonido. En primer lugar tenemos la machacona música Country que acompaña al motel y que tiene Luke como sintonía de fondo. Pese a que el director la utiliza casi de manera inconsciente (pues el volumen del audio está muy rebajado) logra crear un ambiente único para dicho espacio. Sí, nunca he estado en un motel siniestro a las dos de la madrugada, pero si alguna vez me pasó por el Yanklee Pedar me encontraría a un tipo parecido como Luke escuchando una melodía country en una radio añeja.

Pero no sólo eso. Como la película cuenta con un presupuesto reducido, los espíritus también notan los efectos del presupuesto. De hecho, y advierto al lector, no espere una gran compañía de entes sobrenaturales porque desde luego esta no es la película indicada. Y el talento sale a relucir, y así West opta por las psicofonías y los momentos en los que Paxton escucha sus particulares audios para crear el hilo de terror.

images (1)

Desgraciadamente la trama no tiene un final claro. El tercio final de la película es un constante de no saber cerrarse y el final da la razón a estas líneas. No es que sea desastroso pero desde luego queda bastante minimalista en comparación con lo que el espectador ha contemplado anteriormente.

6/10

Kyrios

This entry was posted in Análisis Fílmico, Cine and tagged , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s