Ciclo David Croenenberg: Vinieron de dentro de…

vinieroncov

 

Podrá gustar más o menos (y de hecho la película tiene defectos bastante clamorosos) pero lo que está claro es que Vinieron de dentro de… No dejará a nadie indiferente. Tampoco lo hizo en el momento de sus estreno en Canadá, cuando se convirtió en el estreno más taquillero del país, logrando recaudar unos 3 millones dólares sólo en Canadá, y 33 millones de dólares en el todo el mundo. La crítica no fue tan receptiva como el público y fueron muy pocos los que se dieron cuenta de que detrás de una aparente película de género se escondía el talento de un director que tiene una mente llena de unas telarañas bien hilvanadas.

Y eso que el presupuesto con el que contó el director para su tercer largometraje (después de Stereo y Crimes of the Future) estaba bastante alejado del ideal. Apenas 180.000 dólares. Desesperado el director estaba, cuando vio el desolador panorama que había en el mundo del género en Canadá. Apenas se producían  películas en su país, colapsado por otro tipo de películas  de carácter más realista, así que tuvo que buscar financiación en Estados Unidos, donde comprobó que sucedía todo lo contrario, es decir, que una película de género como Vinieron de dentro de…Era bastante frecuente. Croeneberg llegó incluso hasta la puerta la productora del mítico director de serie B, Roger Corman, para pedir financiación para su película.

La obra se encuentra bastante alejada de lo que podríamos considerar como una película más de infectados, Zombies o cualquier plaga del estilo. De hecho temáticamente (o mejor dicho, ideológicamente) es la única vía por la que la película destaca y se ha convertido en una pequeña película de culto. Si Croeneberg hubiera optado por un argumento más convencional seguramente la película no habría pasado jamás a la historia, pero está claro que Croenenberg no es un tipo normal.

shivers-1

El argumento es sencillo. Un doctor investiga un parásito el cual se introduce en el cuerpo de la gente, dominándolos y haciendo que se conviertan en seres ocupados por una única ilusión: El sexo. Semejante argumento lo utiliza el director para elaborar una parábola interesante sobre los deseos reprimidos del hombre y la sociedad hipócrita en la que vivimos. Y además una en concreto. Porque el director domina bastante bien los detalles en los que ubica a película, así como la trama coral que se desarrolla.

La voz en off que inicia la película ya nos sitúa perfectamente el estrato social sobre el que Cronenberg lanza sus dardos. Y es que toda la acción transcurre en un complejo hotelero de alto Standing, donde los residentes disfrutan de muchas de las comodidades de las que vive un burgués de alta categoría, como piscina olímpica, campos de golf y unas maravillosas vistas.

Evidentemente el contenido sexual de la película es el tema principal sobre el que Cronenberg desarrolla todas sus ideas. Y la película es además bastante contradictoria. Por una parte el director se sirve de la plaga de babosas que dominan los instintos más básicos del ser humano para atacar a una burguesía que de puertas para afuera parece reprimir sus instintos sexuales, mientras que a su vez esconde de manera clara unas obsesiones perturbadoras. Mediante un crudo y desagradable retrato el director nos revela las miserias más ocultas de una sociedad que teme liberar de manera abierta sus impulsos. El director no repara en mostrarnos  orgías y encuentro sexuales de cualquier condición, como consecuencia del virus ocasionado por las babosas.

Pero dentro de los propios diálogos que construye el director (que por cierto, la mayoría denotan un esquematismo bastante resultón) se comenta la idea de que la plaga estaba diseñada (todo surge de la idea de un científico algo trastornado, una idea bastante recurrente en la obra de Croenenberg) como algo natural que retornará al ser humano su capacidad primitiva, en la que el sexo se convierta en un elemento de disfrute natural más, sin el que tener que temer nada. Como la cosa no termina precisamente bien, debido a que la violencia y el sexo van unidos de la mano, otra parte de la crítica ha visto que la película ataca a las ideas de libertad sexual, que tan en boga estaban por aquella época.

shivers1

Evidentemente esta última teoría no es del todo correcta. Es cierto que la violencia y el sexo, siempre se han visto unidos en las películas de Cronenberg (sólo hay que recordar una película tan reciente como Una historia de Violencia), pero el director canadiense no otorga nuestros valores morales a tal condición, sino que simplemente va más allá de nuestros conceptos de bien y mal, para transfigurarlos en su teoría de “La nueva carne” una idea que es constante en su trayectoria y que empieza a elaborarse con Vinieron de dentro de…su película sin duda más personal hasta la fecha. El concepto de “Nueva Carne” aparece nombrado en la misma película por uno de los infectado, en los que se comenta la posibilidad de aparición de una nueva especie humana en la que los viejos valores morales desaparezcan de manera definitiva.

Eso sí. Formalmente la película es un auténtico desastre. La puesta en escena denota una auténtica rigidez que hace que la película pierda cualquier fuerza que pudiera tener más allá de su argumento. Por no hablar de la fotografía, un colofón de colorido y caspa que no han hecho más que envejecer la película a pasos agigantados.

5/10

Kyrios

This entry was posted in Ciclo Directores, Ciclo Directores, Cine and tagged , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s