Los Vividores (1971)

images (27)

McCabe and Mrs. Miller (Los Vividores, 1971) fue la película que dirigió Robert Altman después de haber realizado la exitosa M.A.S.H (M.A.S.H, 1970) que había alzado el nombre del director al estrellato. Además entre ambas películas existe una relación, y es que en las dos, Altman realiza un proceso de deconstrucción de géneros. En el caso de MASH, la película era una desmitificación total y absoluta del género bélico. La película, a pesar de estar ambientada en la guerra de Corea, hacía referencia explícita a la guerra del Vietnam, que estaba en su punto crítico en el momento de realizar la película. (1970). Por si fuera poco, la película no mostraba escenas de acción, sino que se dedicaba a registrar la vida cotidiana de unos médicos situados en la retaguardia del ejército.

Un tanto similar ocurre con Los Vividores, pero en este caso el género a desmitificar es el Western. Género que por otra parte, también estaba siendo revisionado por otros directores, que aportaban nuevas visiones sobre uno de los géneros más importante (por no decir el que más) del cine clásico. A películas como la de Robert Altman podemos añadir Jeremiah Johnson (Las aventuras de Jeremiah Johnson, 1972), película de Sidney Pollack, que desmitifica el personaje principal de la película, interpretado por Robert Redford (un simple trampero en el filme), que introduce además un narrativa dispersa y muy poco lineal (como también sucedía en MASH) y paradójicamente, al igual que en Los Vividores gran parte de la película transcurría en la terreno nevado (desde luego, las cosas estaban cambiando). Sin duda el Western estaba en su momento crepuscular, y estas películas citadas, así como las que realizaría Sam Peckinpah años más tarde certifican en cierta medida su defunción.

mccabe2

La película aporta una premisa argumental bastante atípica, ya desde su planteamiento. Lo que nos encontramos es un personaje singular, encarnado por Warren Beaty (el que por cierto, se enojó terriblemente con el director durante el rodaje), un caza recompensas que decide retirarse de su exótica vida construyendo un prostíbulo (en principio un simple bar, pero acaba convencido por el personaje que interpreta Julie Christie) en un pueblo típico del viejo oeste.

Aquí ya nos encontramos con la primera singularidad de la película. Es cierto que la prostitución había tenido una importante presencia en el cine clásico, pero generalmente siempre como un simple accesorio, sin que fuera mostrada con una verdadera luz (como a escondidas, porque ciertamente no era una cosa Glamourosa). Sin embargo, en Los Vividores, la prostitución es el eje principal de la película. Y es que la obra nos muestra con toda naturalidad una trama en la que los personajes de las prostitutas son las protagonistas principales. En los Vividores  se nos muestra un lado de la prostitución necesario, que ayuda a equilibrar el ecosistema del pueblo, aliviando (valga la redundancia) las tensiones de los ciudadanos. Julie Christie es además uno de los personajes cinematográficos más interesantes que dio la década de los setenta, porque rompe con el molde clásico de la mujer arquetípica del western. No es sólo que no se avergüence de su profesión, sino que además la lleva con mucha dignidad. Es además una de las personas más inteligentes del pueblo, y sin duda la auténtica responsable de que el negocio funcione (sólo tenemos que comparar la incapacidad de llevar los negocios del personaje de Beaty, que se pasa la mayor parte del tiempo borracho). Sin duda, la película rompe en este sentido una lanza a favor de la dignificación de la mujer, aún con más importancia si tenemos en cuenta que el Western ha sido en líneas generales un género que constantemente ha ninguneado a la mujer.

images (28)

Además la película ataca también las raíces del capitalismo. Y es que una vez el negocio del personaje de Beaty va a toda vela, unos empresarios más grandes se presentan en su pueblo con la intención de adquirir el negocio. Ante la negativa de Beaty, estos optan por la opción de quitárselo de en medio, contratando unos asesinos a sueldos. El viejo sueño del lejano oeste acaba pues trucándose en la película, que nos muestra la auténtica ley de la naturaleza Darwinista aplicada a la sociedad.

Una de las cosas más interesantes de la película es su tono camaleónico. Y es que es difícil clasificar a la película, en parte porque los personajes están bien construidos y no son los maniquíes habituales del Western clásico. Podríamos calificar Los Vividores como un drama, sobre todo por el tramo final de la película, pero también es cierto que anteriormente hemos sido testigos de una maravillosa vitalidad, que sobresale especialmente en la pareja protagonista, por su modus vivendi tan personal y característico. Pero a la vez, calificar la película como comedia sería algo extraño, porque su sentido del humor es en ocasiones vago y distante. Hablar de un Western, como ya se ha dicho anteriormente, también resulta complicado. ¿Entonces?
Lo que estaba claro es que en aquellos años el cine norteamericano estaba cambiando a pasos agigantados, y Los Vividores es una película que se hace eco de esta transformación.

This entry was posted in Análisis Fílmico, Cine and tagged , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s