Marchar o Morir (1977)

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Americano tenía que ser el protagonista de March or Die (Marchar o Morir, 1977) por narices. Cierto que es un comandante de la legión extranjera francesa, pero no deja de ser cuanto menos curioso, que el personaje de Gene Hackman sea de esta nacionalidad. Sin duda algo tendrá que ver que la película la distribuyera la Columbia Pictures y sin embargo fuera la Production Company, de nacionalidad británica, la encargada de su producción. Parece claro que Gene Hackman es un reclamo para que la película pudiera ser vendida fuera de las islas británicas. Sin embargo, Marchar o Morir tuvo unos resultados comerciales mediocres, llegando a presentar pérdidas económicas considerables[1].

La película, con guión de David Zelig Goodman, mezcla diversos géneros como la aventura, el cine bélico y el romance. Se representa una historia ficticia, aunque partiendo de un contexto histórico real, como fue la colonización por parte francesa en tierras del norte de África. A partir de la primera guerra mundial (el inicio de la película coincide con la vuelta de las tropas a Francia en una de las pocas secuencias destacables) las tropas de la legión extranjera acuden al norte de África, en parte para acompañar una expedición arqueológica. No hay mucha más historia. Ya desde los primeros momentos la película nos muestra el contraste entre las tropas de Gene Hackman y los nativos árabes. El choque entre culturas se presiente desde el primer minuto, y sobre este enfrentamiento pivotará toda la historia, hasta el desenlace final, una impactante batalla, que sin embargo no está a la altura de otras películas de características similares, como Zulu (Zulu, 1964), si nos atenemos exclusivamente a cuestiones formales.

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En cuanto a la ideología de la película, no se puede negar que a pesar de la incursión de la película como género de aventuras, subsiste sin embargo un trasfondo militarista bastante presente, que trata de justificar en cierto sentido la colonización. Los franceses, una tropa de élite ordenada y disciplinada hasta el extremo, en cierto sentido representan la civilización en contraposición con los árabes, presentados como tropas nómadas y rozando el barbarismo. Los Franceses, como dice el propio personaje de Gene Hackman en una alocución hacía su rival, interpretado por Ian Holm[2], representan el orden y el bienestar, mientras que sus rivales son el caos y la barbarie (mutilan a los soldados franceses prisioneros).

Por lo demás, hasta el acto final, la película registra el día a día de las tropas Francesas en territorio hostil, mostrándonos su extenuante formación y sus ejercicios diarios. Para ello la película nos presenta el soldado raso que encarna Terence Hill (esta vez alejándose del registro cómico por el que se haría famoso en el mundo entero), que hace contraste con el personaje de Gene Hackman, al ser este un hombre de rango superior.

Como ya comentaba, la secuencia final parece recordar a la película Zulú del director Cy Endfield. En ambos filmes los occidentales resisten la acometida de un pueblo “primitivo” que ataca con superioridad numérica. Los franceses resisten en Marchar o Morir de manera muy parecida a como lo hacían los británicos en Zulú. Sin embargo, una y otra están resueltas de manera muy diferente. Mientras que Zulú es un despliegue de medios, pero sobre todo, de ingenio apabullante, sabiendo colocar la cámara en cada momento preciso, para que el espectador saboree la sensación de estar siendo asediado por las propias tropas, en Marchar o Morir sucede lo contrario. La mecanicidad de una contra la naturalidad de otra. Por no hablar de la sensación numérica, y es que en Zulú da la sensación de que juega con ejércitos enteros, mientras que en Marchar o Morir no pasan de dos centenares, algo que saca al espectador de la película. Y eso que Zulú era une película con un mensaje pro colonialista aun más evidente (una auténtica merienda de negros) y por ende, mucho más despreciable.

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Se incluye en Marchar o Morir una subtrama romántica en la que tiene protagonismo la intérprete francesa (¿Buscando dicho país en taquilla?) Catherine Denueve, aunque sin resultados demasiado satisfactorios, porque la sensación es que parece un hilo narrativo impostado para abrir más tipos de públicos a los que dirigir la película, comercialmente hablando. Lo cierto es que repasando el reparto uno se da cuenta de la cantidad de grandes nombres que acumula la película, como la citada Denueve, Hackman, Terence Hill…sin que ninguno de estos actores brille con intensidad, sino que su trabajo queda bastante deslucido.

La fotografía, que trata de captar los elementos exóticos que ofrece la película (rodada en los desiertos de los Estados Unidos) y que firma John Alcott es seguramente de lo poco rescatable que ofrece el filme.

[1] Según la base de datos de IMBD, la película sólo consiguió recuperar un Millón en los Estados Unidos, de su presupuesto original, Nueve.

[2] El personaje se llama El Krim, y parece hacer referencia al personaje histórico Abd El-Krim, de quien guardamos infausto recuerdo por el desastre de Annual (1921).

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