La Luz Azul (1932)

descarga

Aunque ahora pueda parecer una tontería, en la Alemania de la República de Weimar, el género cinematográfico de Montaña se hizo enormemente popular. De este género saldrían precisamente dos figuras estelares como Arnold Fanck, que realizaría varias de estas películas y Leni Riefenstahl , que se inició en origen en la profesión de bailarina y que posteriormente interpretaría, como actriz principal, los filmes de Fanck. En estos filmes se hacía hincapié en algo que la nación Germana sentía profundamente suyo y que formaba parte de su riqueza cultural. Dichas películas, como indica su nombre, se ambientaban en las Montañas y altos picos, y explotaban la visión romántica del paisaje.Generalmente una lucha entre hombre y naturaleza, en la que ambos acababan por fundirse en un único. Uno de los filmes más exitosos de Fanck fue Der heilige Berg (La Montaña Sagrada, 1926). Este género recibía el nombre de Bergfilme.

descarga (1)

Sin embargo, después de pasar por la interpretación, Riefenstahl acabaría por dirigir un filme también dentro de este género, como es Das Blaue Licht (La Luz Azul, 1932). El destino es juguetón, y la cineasta codirigió la película con Béla Balázs, quien se convertiría en un importante teórico marxista. El caso es que La Luz Azul fue un gran éxito de público (y en parte también de crítica) y le abrió definitivamente las puertas a la directora. La película causó furor en el propio Adolf Hitler, quien decidió que la joven Riefenstahl podría encargarse también de dirigir películas sobre su propio partido Nacional-Socialista, y de esta manera es como surgieron filmes como Triumph Des Willens (El Triunfo de la Voluntad, 1935) o Olympia (Olimpíada, 1938). O Al menos así es como lo cuenta Riefenstahl en sus memorias, que dicho sean de paso, se escribieron en parte para separarse del adjetivo que tanto había estigmatizado a la cineasta: Nazi.

Lo cierto es que el mensaje casi panteísta de La Luz Azul sintoniza bastante con lo que sería el pangermanismo Nacional-Socialista posterior. El filme no arranca con la historia convencional, sino que nos presenta la llegada de una pareja turista a un pequeño pueblo. Después de instalarse en un hostal rural, los dos personajes encuentran con un retrato de una mujer, y entonces el filme aprovechará este recurso para realizar una bella elipsis con la que arrancará la película. Todo el filme será pues un Flashback que nos remite a un tiempo anterior en el mismo pueblo y que no retornará a este hilo narrativo hasta el final del filme.

riefenstahl

La Luz Azul nos presenta un personaje casi mítico y por supuesto místico, que interpreta la propia Riefenstahl, Junta. Junta no vive con la comunidad rural sino que vive aislada en las montañas. La Luz Azul es un canto a la individualidad de esta muchacha, que es el único personaje que tiene unas virtudes firmes. Vive fundida con la naturaleza al contrario que el pueblo rural. La comunidad aparece descrita por la directora como un grupo supersticioso (en ocasiones asociándolo con la religión cristiana, mostrándonos reiterados planos de un grupo escultórico en madera de la crucifixión[1]) y en líneas generales temeroso y cobarde. De hecho, en más de una ocasión tratan de linchar a Junta. Por otra parte, el personaje del turista, que en un principio se acerca amistosamente a nuestra protagonista, acaba por venderla por avaricia, una vez se ha enterado de las posibilidades económicas de la misteriosa cueva que resplandece con su particular brillo.

Y no resulta extraño viendo la Luz Azul, que el líder del partido Nazi se sintiera atraído, porque el filme despierta sin duda altos sentimientos. La Majestuosidad del filme alcanza cotas elevadas. El Misticismo de Junta y ese canto a la oda de una vida sencilla tuvieron una profunda repercusión en el público alemán del momento.

En el 1932, el cine sonoro ya había hecho su irrupción en el panorama cinematográfico, no sólo norteamericano, sino mundial. Aún así, y a pesar de que el filme no es mudo, La Luz Azul es una película cien por cien visual, que destierra en gran medida los diálogos, que se convierten en un recurso meramente residual. Esto no es malo por sí, sino que dota al filme de una singularidad muy especial. Riefenstahl se explaya en un discurso poético que la lleva a realizar repetidos planos sobre las montañas y la belleza paisajística. El Poder del filme se mantiene en el montaje.

Casi de la misma manera que Caspar David Friedrich nos mostraba a Dios y lo intangible con varias de sus pinturas, La directora realiza el mismo proceso con el paisaje, que cobra una importancia única en la película. Planos de montañas en bruma, paisajes con densas nieblas que atraviesan campos…Lo cierto es que incluso en este discurso Riefenstahl coloca algunas roturas del eje que hacen ciertamente confusa la película (especialmente durante su primera parte)  pero que más que restarle valor, le conceden interés a la película. Y es que La Luz Azul no entra al espectador por la vía racional, sino por la sentimental.

[1] Hay que tener en cuenta que la cúpula doctrinaria del partido Nacional-Socialista no profesaba una religión cristiana, sino que reivindicaban un pasado más mítico ligado con un Panteísmo Sincrético.

This entry was posted in Análisis Fílmico, Cine and tagged , , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s