Hijo de Caín (2013)

Hijo_de_Ca_n-459344999-large

Fill de Caín (Hijo de Caín, 2013) fue el debut cinematográfico de Jesús Monlláo, que se apuntó a la nueva moda de los Thrillers españoles que tratan de competir con películas de producción internacional, arriesgándose y tratando de mostrar aspectos poco convencionales en el panorama cinematográfico nacional. Y es cierto que Hijo de Caín es una película arriesgada, pero desde luego no es redonda ni mucho menos. Y eso, sin duda, se debe a su fallido guión.

La película nos presenta una familia de clase alta, donde José Coronado interpreta el padre de familia, mientras que María Molins interpreta la madre. Ambos crían a sus dos hijos (niño y niña) en una casa de lujo, y a priori todo podría indicarnos que va viento en popa. Pero algo extraño sucede con el hijo mayor, que interpreta David Solans. La película nos introduce, como decía, en la atmósfera de un thriller. El Personaje de Solans empieza a desarrollar una actitud psicótica que acabará por hacer que el padre llame a un psicólogo, quien interpreta Julio Manrique, para que trate de adivinar lo que realmente le pasa a su hijo. Este parece conseguir algunos avances, utilizando uno de los juegos favoritos del crío, el ajedrez…

El Hijo de Caín es una película totalmente insensible. No quiero decir con esto que la propuesta no sea éticamente aceptable, porque el director está totalmente en su derecho de realizar una absurdez semejante (me remito a los que han visto el final), sino que deja totalmente frío al espectador. Una vez ha terminado la película, después de todos los giros de guión que hemos tenido que soportar, el espectador se queda totalmente impasible. Ni forzando la máquina, El Hijo de Caín consigue emocionar al espectador. Ni  siquiera con los trucos más demagogos posibles, la película saca del desentendimiento general al público. El drama no funciona en ningún momento, y resulta casi imposible compenetrarse con alguno de los personajes. En parte porque con tanto cambio constante, tampoco llegamos a saber auténticamente quien es quien en este galimatías. Seguramente el único personaje que consigue despertar algo de simpatía es el del psicólogo que interpreta Julio Manrique.

foto-hijo-de-cain-11-583

El guión trata de camuflar la historia con algún que otro adorno, pero no funciona en exceso y por momentos la inclusión de ciertos elementos resulta avergonzante. Es el caso del club de ajedrez, que distorsiona todo lo que habíamos visto con anterioridad. De repente la película nos introduce un elemento que parece sacado de una película de corte fantástico, y que realmente no encaja para nada con el tono del thriller, ni tampoco con la pretendida seriedad con la que se había afrontado los primeros compases del metraje.

Las trampas que utiliza Hijo de Caín no son ni medio normales, y para gran muestra tenemos los diversos giros de guión que realiza el filme continuamente. Primero se nos introduce la figura de José Coronado como el protagonista de la película, pero a mitad del metraje se cede el protagonismo a su hijo Nico, quien interpreta David Solans. En una primera parte se presenta como un personaje honrado (Coronado), para luego mostrarse lo contrario y finalmente volver a la posición inicial. El problema no sólo es que estos cambios de personalidad y giros de guión resulten más que confusos y puedan provocar que el espectador se desentienda, sino que están sustentados en unos cimientos endebles que no soportan ni la más mínima reflexión.

images

Los dibujos de la niña que supuestamente son los que identifican al padre como el violador… ¿los dibuja definitivamente el joven y los hace pasar por los de la niña? ¿Realmente sin ninguna prueba más son capaces de condenar al padre? Porque cuando descubren la niña en la piscina le echan las culpas al maestro de ajedrez? Por no hablar de las reacciones de los personajes. Las respuestas físicas son totalmente inverosímiles, y es que si ves a un presunto violador entrar agresivamente al lugar donde estás, lo último que haces es creértelo porque simplemente te lo diga él.

Por no hablar de la interpretación de David Solans, que resulta forzada en su cambio de registros. Realmente no es culpa del joven, que simplemente hace lo que puede con el guión, que prácticamente lo convierte un títere en los múltiples cambios de personalidad que se inscriben en su personaje.

Se puede rescatar su intención, alguna secuencia aislada, y su solvente factura. Elementos que no son suficientes para contrarrestar una película tan arriesgada y valiente (y esto es digno de elogio tal y como está el panorama) como fallida.

This entry was posted in Análisis Fílmico, Cine and tagged , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s