El Caso Mattei (1972)

El_caso_Mattei-417659073-large

Il caso Mattei (El Caso Mattei, 1972) es otra película política dirigida por el italiano Francesco Rosi, uno de los directores más emblemáticos del panorama cinematográfico de los años sesenta y setenta. La película es una reconstrucción de la figura real de Enrico Mattei, uno de los personajes italianos más importantes después de la segunda guerra mundial y en la postguerra italiana, que murió en extrañas circunstancias. La película se encuentra a medio camino entre el cine documental y la narración convencional. El Caso Mattei cosiguió la palma de Oro en el festival de Cannes del año 1972 ex aequo con el filme de Elio Petri, La classe operaia va in paradiso (La Clase obrera va al paraíso, 1971) donde también como protagonista principal nos encontrábamos a Gian Maria Volonté  (ese año se decidió premiar al nuevo cine italiano, que estaba en pleno auge, con temas sociales de primer orden en sus temáticas).

De hecho el filme empieza rompiendo esquemas, pues se nos presenta de entrada la muerte del personaje principal, con lo que la estructura dramática queda modificada desde un primer momento. Somos testigos del accidente de avión con el que perdió la vida Enrico Mattei, y a partir de ahí se trata de hacer ver al espectador que lo que tiene delante es una aproximación que reconstruye los hechos, tratando de esclarecer la verdad. Algo que puede recordarnos a la exitosa película de Oliver Stone, J.F.K (J.F.K, caso Abierto, 1992). Lo cierto, es que Francesco Rosi trata de presentar El Caso Mattei como una película casi científica, arqueológica, que se convierta además de un documento denunciatorio (una constante en el cine de Rosi), en una investigación de primer nivel (a pesar de que seamos conscientes de que todo es un filme). Por eso la película incluye deliberadamente entrevistas a especialistas o incluso aparezca el propio cineasta.

images (1)

El caso Mattei rompe pues con el nudo, presentación y desenlace clásicos. Aún así existe cierta ficción que aparece recreada en el filme, aunque no totalmente de manera biográfica. Gian Maria Volonté interpreta a Mattei, un empresario que consiguió alcanzar las más altas cotas del poder. Volonté está inolvidable en un papel que le va como anillo al dedo. Además hay que recordar que el actor fue uno de las caras más reconocidas del Nuevo Cine Italiano, y hay que recordar que también fue el protagonista principal de películas contestarías como la ya citada La Clase obrera va al paraísoIndagine su un cittadino al di sopra di ogni sospetto (Investigación sobre un ciudadano libre de toda sopsecha, 1970) ambas películas de Elio Petri. Sin embargo hay que tener un factor muy en cuenta, y es que el filme de Rosi es no es un panegírico. La intención del director es demostrar las luces y sombras que ofrece tan jugoso personaje.

Enrico Mattei era el dueño del petróleo. Con su compañía, la ENI, el empresario consiguió las “Seven Sisters”, las siete compañías más importantes relacionadas con el oro negro. En la película se desarrolla la figura de Mattei, un personaje sin escrúpulos cuyo ego es igual de comparable a su carisma. La película retrata bien el magnetismo que empleó el personaje, en las diversas reuniones de negocios, que de hecho no dejan de hablar de las propias relaciones tan interesadas que surgen este tipo de ambientes, donde las traiciones y puñaladas están a la orden del día. También resultan interesantes las propias frases que espeta el personaje principal y que no dejan de ser una manera directa de diseccionar el personaje de cara al público.

Cuando citaba a J.F.K, caso abierto lo hacía porque ambas películas juegan también con el tema de la conspiración. Rosi no es tan explicito como la película de Stone pero sí que deja caer en muchos momentos el hecho de que Enrico Mattei fuera una persona poco agradable para más de un sector. La mafia, que veía como sus intereses quedaba comprometidos, el servicio de inteligencia francés o empresas del sector petrolífero. Todos veían bien que Mattei desapareciera de un momento a otro.

En cuanto a elementos destacables, tenemos la comentada estructura, así como una interesante fotografía, que capta muy correctamente diversos parajes por donde transcurre el filme. Además Rosi sabe elaborar escenas de tensión, y eso que siempre se conoce de antemano lo que ha sucedido. El montaje, uno de los pilares fundamentales de la película es también uno de los puntos positivos del filme, y Francesco Rosi sabe jugar con diversas líneas temporales (y ficcionales) que se alterna y cruzan indistintamente a lo largo de la película, sin que la tensión narrativa de la película se vea alterada negativamente.

This entry was posted in Análisis Fílmico, Cine and tagged , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s