Dune (1984)

descarga (87)

Accidentada, así es como podría definirse la película Dune (Dune, 1984), que finalmente fue dirigida por el estrafalario director David Lynch (aunque en los años ochenta aún no había mostrado todo su potencial). Y digo finalmente, porque en un primer momento el proyecto tendría que haber sido dirigido por Alejandro Jodorowsky. De hecho, recientemente se ha estrenado un documental que nos presenta la aventura que supuso aquel proyecto fallido, titulado Jodorowsky’s Dune (Jodorowsky’s Dune, 2013) y donde se encuentra gente involucrada del nivel de Salvador Dalí o H.R Giger. En realidad, la película que nos ocupa es el rechazo de este proyecto, que finalmente fue adquirido por el productor italiano Dino de Laurentiis, quien decidió por fin adaptar la novela de Frank Herbert. El Director escogido fue finalmente Lynch.

La película tiene serias diferencias respecto a la novela de Frank Herbert. Especialmente en dos cuestiones. Primera, la ambientación del filme debe muchísimo a la época en que se inscribe, esto es, los años ochenta (realmente sólo faltaba una canción de Los Pet Shop Boys para que Lynch acabará de amenizar el filme) y por otra parte, el misticismo que rodeaba la novela (y que para algunos como un servidor era una lacra) es reducida al mínimo (puede que por tema de montaje) para centrarse prácticamente en un filme de aventuras.

Por otra parte, y como no podía ser de otra manera tratándose de una película de David Lynch, hay secuencias de primer nivel. Lynch crea su propia Dune, que se encuentra lejos del mundo literario (lo que demuestra su capacidad para mostrar su marca personal) con secuencias brillantes como las que encontramos especialmente con el mundo de los Harkonnen, los villanos del filme, que tienen una personalidad singular. En estas escenas Lynch plasma parte de su artillería onírica, creando unos enemigos que si bien tienen ciertas diferencias con los de la novela, consiguen impresionar gracias a su mezcla de maldad y Kitsch. Ese Vladimir Harkonnen, interpretado por Kenneth McMillan que roza constantemente el paroxismo, o esos decorados tan propios de la estridencia de los años ochenta más sensacionalistas. En definitiva, con los malos Lynch se siente en su mundo. También en Arrakis, el planeta donde transcurre prácticamente la acción, y donde el director consigue mostrarnos también imágenes de cualidad, donde la poética y la ciencia ficción se unen.

descarga (88)

La banda sonora tiene una importancia vital en la película. La componen los grandes músicos Brian Eno y Toto, que para ser sinceros componen una banda sonora extraña y controvertida. En algunos momentos funciona, pero en otras secuencias uno no puede dejar de sentir que la banda sonora no pinta absolutamente nada con la imagen, e incluso otra vez ese tono tan patético de los ochenta se vuelve a sentir.

Hay algo bastante claro y que queda totalmente confirmado cuando uno ve la película y es el nefasto montaje del filme. Lynch en realidad realizó una versión de más de siete horas, algo totalmente imposible de estrenar en el cine, con lo que la película fue recortada por orden del mandamás Laurentiis. El resultado es desgraciadamente palpable, y uno entiende porque Lynch renegó más de una vez de la película. Para empezar, quien no haya leído la obra original de Herbert, tendrá serios problemas para entender la trama y el argumento del filme. Al recortar tanto metraje, se pierden multitud de explicaciones que debían facilitar la comprensión al espectador. Además el filme deja algunos hilos sin resolver, y muchas tramas quedan finalmente descubiertas.

También para acabar, hay que decir que el diseño es realmente controvertido. Por una parte, hay que señalar que el filme no puede competir en presupuesto con otros tótems de la ciencia ficción, caso más claro el de la saga cinematográfica de ciencia ficción por antonomasia de George Lucas, Star Wars. Sólo hay que fijarse en el primer combate inicial donde se despliegan los escudos, para comprobar que el ridículo puede aparecer en más de un momento a lo largo del metraje. Pero también es cierto, que Dune consigue aprovechar al máximo sus recursos, caso del planeta Arrakis o del vestuario multitudinario.

Un punto muy negativo que lastra enormemente el filme es la interpretación de Kyle MacLachlan, quien interpreta el personaje principal del filme. Puede que parte de la desastrosa interpretación se deba a los recortes en el metraje, pero lo cierto es que el actor no da la talla como el profeta elegido en ningún momento.

This entry was posted in Análisis Fílmico, Cine and tagged , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s