Regresión (2015)

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Regression (Regresión, 2015) es la última película de Alejandro Amenábar, uno de los directores españoles más internacionales. La película cuenta con varias estrellas de Hollywood en el reparto, entre las que sobresalen Ethan Hawke y Emma Watson (aunque podemos decir que el papel de Watson es prácticamente testimonial en comparación con el de Hawke). La película ha dejado a la crítica dividida, y en USA aún no ha conseguido convencer del todo, mientras que en España ha conseguido un mayor consenso (seguramente la campaña de Mediaset habrá sido implacable).

La película se ambienta en una pequeña ciudad de los Estados Unidos, donde Ethan Hakwe interpreta a un inspector de policía que recibe un caso realmente aterrador, aparentemente un padre, interpretado por David Dancik, ha sido detenido por violar a su hija, interpretada por Emma Watson. Pero con la ayuda de un psicólogo, que interpreta David Thewlis, harán una terapia de regresión para reconstruir la escena y pronto empezarán a surgir algunos elementos que no concuerdan y que harán pensar en la intrusión de todo tipo de sectas satánicas.

Sí, tenía razón Amenábar cuando advertía al principio que el filme estaba basado en hechos reales. Efectivamente, en los años ochenta se dieron una serie de casos extraños publicitados por los Mass Media que volvieron a medio Estados Unidos preso del pánico, obsesionado al pensar que su vecino podía ser un peligroso satanista devorador de cadáveres y mutilador de niños. No es menos cierto que el Opening y el cierre con los títulos son un buen resumen del filme e incluso de la esencia del propio cineasta. Y es que Amenábar ha jugado con nosotros como ha querido, como lleva haciendo desde que arrancó su etapa como cineasta, con Tesis (Tesis, 1996). La película es un artificio en todo su esplendor. El giro de guión, que se está convirtiendo en la marca paródica de Amenábar, aparece con todo su esplendor en su última película, y analizando su trayectoria tampoco parece realmente sorprendente. Los acérrimos defensores dirán de él que es un gran prestidigitador, mientras que los críticos asegurarán que se trata de un tramposo. Que cada cual saque sus propias conclusiones.

Lo que sí es cierto, es que Amenábar se ha amenizado aún más si cabe (en parte evidente, teniendo en cuenta la producción), y eso que precisamente este cineasta fue encumbrado en sus primeras películas como Tesis o Abre los Ojos (Abre los Ojos, 1997) por pseudocríticos que alababan la capacidad del director por disimular la factura española de sus filmes y que abanderaron la típica frase de: “Casi no parece española”. Pues en Regression ha perdido toda huella identitaria para mostrar un thriller totalmente norteamericano, y esto al final es un error, porque precisamente el guión da una importancia crucial a la comunidad donde transcurre la acción, y lo que acaba sucediendo es que al no tener unos conocimientos demasiado implicados sobre el asunto, Amenábar acaba cayendo en tópicos y elementos convencionales, clichés en definitiva, mil vistos en otras películas. Uno de los objetivos principales del filme es el de mostrar la Histeria colectiva, y para ello es básico un mínimo retazo de la comunidad donde se desarrolla la acción, cosa que no consigue Amenábar. Para empezar, los personajes secundarios son demasiado planos y el personaje de Ethan Hawke les roba prácticamente cualquier protagonismo posible. Los Policías es el grupo o sector más representado en el filme, y exceptuando el jefe de policía, podríamos decir que ningún otro suscita algún interés como personaje. Como mucho podemos citar  como ejemplo el arquetipo del policía gordinflón, pero buena persona en el fondo, que se podría haber explotado mejor y de hecho en algún momento parece que el filme va a hacerlo (cuando recrean el presunto accidente) pero rápidamente volvemos al mismo círculo vicioso de topicos. Cuanto más patente se hace el hecho de que a la película le falta este trazo lo vemos con las secuencias en las que el personaje de Ethan Hawke empieza a sospechar de toda la ciudad y se queda atónito ante todas las miradas…el espectador también, porque apenas sabemos algo de todas esas personas, que más bien parecen monigotes.

Regression-movie-Emma-Watson-Ethan-Hawke

Aún así, también hay aspectos positivos a destacar, como la ambientación donde transcurre la película. El cineasta consigue una atmósfera bastante conseguida, que va in crescendo a medida que avanza el metraje del filme, y pone en tensión al espectador (a pesar que al fin y al cabo todo sea una trampa), en positivo se puede decir que por lo menos el filme consigue mantener al espectador agarrado a la butaca, y en esto el director sí es un experto.

Por cierto, se nota el efecto “Para todos los públicos” en el momento de las variadas secuencias de terror. Amenábar evita constantemente el Gore y lo máximo que coloca para aterrar al espectador es alguna que otra secuencia violenta aislada (quizá la más perturbadora es el asesinato del bebé, pero poco más de agresivo encontramos).

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