La Novena Compañía (2005)

La_Novena_Compa_a-352201710-large.jpg

9 Rota (La Novena Compañía, 2005) es una curiosa superproducción de género bélico. Pero no una superproducción Hollywoodiense más, sino que el filme está dirigida ni más ni menos, que en Rusia y desarrolla el marco histórico de la guerra de Afganistán (que fue el Vietnam de la URSS y que tuvo mucho que ver con la desaparición de esta). Aún así, la película trata de repetir muchos de los arquetipos vistos en multitud de películas norteamericanas. De hecho, sino fuera por el idioma y algún que otro detalle, nos costaría bastante observar las diferencias entre la película y otras obras del género bélico. La película fue el debut en la dirección de Fyodor Bondarchuk, quien ya se había estrenado en otras películas como actor y quien vuelve a interpretar un papel importante en la película (como soldado veterano, que ya lleva tiempo en el Afganistán).

Como decía, la película se ambienta en la Guerra de Afganistán, más en concreto, en los últimos momentos de esta cruenta guerra. La película no se explaya con introducciones (el prólogo apenas dura un par de minutos, y vemos a nuestros protagonistas despedirse de sus familias para partir a la guerra) y va a directamente al grano, con la instrucción de los reclutas protagonistas que juntos formarán la 9 compañía. La película se divide en dos mitades bien diferenciadas, que inevitablemente aluden a una de las cumbres del cine bélico, Full Metal Jacket (La Chaqueta Metálica, 1987), una de las películas míticas que dirigió Stanley Kubrick, y que se centraba en el conflicto del Vietnam. A lo largo del metraje es fácil identificar numerosas referencias que el director ruso Fyodor Bondarchuk coloca en honor al cineasta norteamericano. Al igual que la película de Kubrick el filme se estructura en la instrucción mediante el sargento y la guerra propiamente dicha. Es fácil recordar al Sargento Hartman, y lo cierto es que el sargento instructor de la película de Bondarchuck no deja de ser una mera imitación de aquel mítico personaje, un sargento medio chalado por la guerra, que trata de manera cruel y destructiva a sus soldados. Quizá la única diferencia es que en nuestra película el sargento es en el fondo un tanto compasivo, pues no es realmente un tarado malvado por naturaleza como en la película de Kubrick, sino que ha quedado trastornado por la guerra. La instrucción está llena de las secuencias previsibles que ponen el hincapié en la violencia y en la crueldad del ejercicio militar, así como en la vulgaridad de los personajes principales, puesto que el guión se dedica a mostrar las conversaciones de los soldados, arrastrándolos por el fango.

cast_05

Después de la dura instrucción, toca la parte bélica. También resulta igual de previsible y de hecho el cineasta coloca una secuencia un tanto extravagante con tal de mostrar las diferencias entre la parte de instrucción y la guerra real (con la aparición de los primeros muertos, en la extrañísima secuencia del avión en el aeropuerto). El guión sigue una ristra de secuencias previsibles, que no sorprenden ni para bien ni para mal.

El problema principal es que la película trata de jugar con sus homólogas Hollywoodienses, lo que acaba resultando un craso error. Para empezar, por lo caricaturesco que resultan los personajes principales, que no dejan de ser una colección de estereotipos que por momentos recuerda a lo peorcito del cine norteamericano del género. Los personajes de La Novena Compañía no tienen una especial individualización sino que en su gran mayoría son una colección de clichés reciclados precisamente de anteriores filmes ya vistos. Caso de uno de los personajes principales, que representa un pintor idealista que encarna el papel de joven misterioso que no sé sabe muy bien como se embarca en la guerra. Sólo viendo los primeros minutos uno ya puede anticipar como va a desarrollar la película este personaje, y efectivamente uno no se equivoca. La acción bélica es también demasiado exagerada. Las secuencias bélicas no están demasiado bien hiladas y en numerosas ocasiones el filme pierde el Oremus, con un montaje demasiado acelerado. Los tiroteos se suceden sin demasiado sentido, y en ocasiones resultan aparatosos, a pesar de que también hay otros momentos en los que el cineasta consigue levantar la tensión del espectador.

En definitiva el filme no tiene un trasfondo ético igual de importante que en otros filmes en los que él mismo se admira, como el citado de Kubrick. La crítica a la guerra no tiene el mismo eco que en La Chaqueta Metálica a pesar de que se trata también de desarrollar este mensaje a lo largo del metraje. El filme canaliza lo absurdo de la guerra mediante las diferentes vicisitudes que han de soportar los protagonistas, penurias a cada cual peor, así como con las diversas muertes de los compañeros de la Novena compañía.

This entry was posted in Análisis Fílmico, Cine, Uncategorized and tagged , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s