Bone Tomahawk (2015)

NEPrEhK2SLH4TR_1_1.jpg

 

Bone Tomahawk (Bone Tomahawk, 2015) es una película revelación, dirigida por un director novel como S. Craig Zahler, quien ha dado la campanada en diversos festivales de cine independiente, como Los Independent Spirit Awards o el festival de Sitges. Al igual que una de las películas más famosas de este año en la ceremonia de los Oscars, como es The Revenant (El renacido, 2015) de Iñárritu, el filme se ambienta en el antiguo oeste y podemos decir que gran parte del metraje se puede encuadrar dentro del género western, pero también hay muchos elementos que sitúan a la película dentro del campo del terror.

La película nos presenta el típico pueblo Westerniano, con Sheriff, alcaldes y demás personajes prototípicos del género. Inmediatamente, nos damos cuenta de la relación del filme con la serie B, con la participación como Sheriff de uno de los actores más icónicos de las producciones de serie B de terror y cine fantástico de los años ochenta, como es el gran Kurt Russell. Es evidente que la película busca con el personaje de Russell hacer referencia al concepto cinematográfico que se esconde detrás del actor, y además hay que decir que lo hace con éxito. Mientras nuestro Sheriff se ocupa de los asuntos cotidianos del pueblo, nuestro protagonista principal, interpretado por Patrick Wilson, es un Cowboy del pueblo, que se encuentra convaleciente de una peligrosa herida en la pierna. Sin embargo, una noche, una tribu india de lo más peligrosa rapta a la mujer del personaje que interpreta Patrick Wilson, y se realizará un grupo de búsqueda, que tratará de infiltrarse en las peligrosas tierras indias…

Como ya hemos dicho, el filme es un mix entre el cine de terror y el Western clásico. Los elementos de ambos géneros son fácilmente reconocibles a lo largo de la película. En el Western tenemos a los personajes del bando “Bueno”, los habitantes del pequeño pueblo que no tienen nada que se diferencie en exceso de otras películas del género, quizá detalles como el destacable poco bullicio que nos encontramos en el Saloon, pero por lo demás, todo concuerda bastante con los filmes del oeste. Tres cuartos de lo mismo sucede con los protagonistas principales, entre los que además del ya citado Kurt Russell, podemos citar al entrañable personaje que interpreta Richard Jenkins, y que nos evoca irremediablemente a los personajes secundarios que acompañaban a los Héroes principales en las películas de Western, como por ejemplo las de Howard Hawks, como Rio Bravo (Rio Bravo, 1959). El escenario donde transcurre la acción es evidentemente un préstamo del Western, por lo menos durante la primera parte de la película, cuando el filme describe no sólo el poblado sino también los paisajes de la película.

images

Paradójicamente, a medida que avanza el metraje de la película el filme va pasando del Western al terror. Los paisajes pasan de ser los prototípicos del Western, pasando a los más propios del terror, en especial aquellos que se centran en la cueva donde los indios encierran a los prisioneros. Por otra parte nos encontramos con la primitiva tribu india, a la que el cineasta consigue imprimir un halo absolutamente terrorífico y que es una de las grandes bazas del filme, al conseguir colocar con un éxito un elemento de horror al nivel de otras grandes películas, sin caer en la repetición o la reiteración iconográfica de otros filmes de terror. Aunque más que indios, deberíamos decir que el filme nos presenta espíritus malignos, capaces de cometer asesinatos y atrocidades de la manera más díficil posible. El cineasta utiliza este recurso para dirigir unas escenas de acción interesantisimas, que saben jugar muy bien con los tempos del filme.

Esos sí, algunas dudas surgen viendo a la película respecto al tratamiento que da el filme a los indios norteamericanos. Es cierto que la película se encuadra en este sentido dentro del terror, puesto que los indios son representados como monstruos, pero eso no debe permitir que no nos fijemos en la ideología que desprende la película. Los hombres occidentales representan para la película, en líneas generales, la civilización y el orden, mientras que en comparación se nos presenta la tribu india, quien como ya hemos dicho, es representada con una visión totalmente distorsionada de la realidad y con unos tintes tan terroríficos que incluso el espectador menos avezado inmediatamente puede darse cuenta de las exageraciones que comete el filme al describir dicho ambiente. Seguramente es evidente que debemos tomar todo esto como una licencia poética, pero el poso ideológico está ahí.

En definitiva, el filme evoca a las mejores películas de Serie B de los años ochenta referidas al género fantástico, pero también a las películas clásicas del Western. En ambas latitudes el filme navega correctamente, pero cuando parece conseguir cotas más altas es cuando el filme abandona la racionalidad y se dirige por los caminos de la pesadilla.

This entry was posted in Análisis Fílmico, Cine, Uncategorized and tagged , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s