12 años de esclavitud (2013)

images (1).jpg

12 years a Slave (12 Años de esclavitud, 2013) se trata de la película que ha catapultado definitivamente al cineasta Steve McQueen en el panorama Hollywoodiense. La película recibió numerosos galardones, entre los que destacan el Oscar a mejor película, guión y actriz secundaria. Sin embargo, lo cierto es que la película supone una relajación en la carrera del cineasta (si nos ponemos pedantes y hablamos en términos puramente artísticos), que realiza en esta ocasión una película mucho más cómoda (y galardonable) que sus anteriores obras (más atrevidas e hirientes). Así pues, 12 años de esclavitud se convierte una película que titubea entre el cine de autor y el más académico. Incluso la elección del tema parece destinada y pensada únicamente en la ceremonia de los Oscars. ¿Quiere decir eso que la película carezca de interés? No. De hecho, el filme tiene secuencias de gran nivel, pero seguramente en el futuro el filme se verá en retrospectiva como una obra de transición.

La película está basada en un hecho real, como fue la captura y final liberación del hombre libre Solomon Northup (interpretado magistralmente por Chiwetel Ejiofor). Este hombre de raza negra, que fue hecho prisionero de manera totalmente salvaje, fue vendido como esclavo en circunstancias totalmente ilegales, ya incluso para aquella época. Finalmente, después de 12 años de esclavitud consiguió su liberación y publicó una obra literaria de corte abolicionista, que fue un absoluto éxito de público. La película se une pues a la lista de películas de nuestra época contemporánea que tratan de echar luz sobre uno de los hechos más lamentables de la historia fundacional de los Estados Unidos. Es cierto que la película adopta exclusivamente la visión de uno de los esclavos, algo en parte novedoso, y que a la vez se trata de una película sumamente dura si tenemos en cuenta el público al que va destinado. Sin embargo, al fin y a la postre se trata de una película en cierto sentido complaciente, si tenemos en cuenta que en anteriores películas del cineasta se habían tratado temas aún no superados en nuestra sociedad contemporánea. Además el relato del filme no es extrapolable a las relaciones de la actual sociedad norteamericana, sino que es un retrato prácticamente histórico.

El problema del filme es que el guión se centra en exceso en el vía crucis del personaje. Como ya han señalado otros críticos, la película tiene una vena morbosa que recuerda irremediablemente a la peor faceta de películas como The Passion of the Christ (La pasión de Cristo, 2004) de Mel Gibson. Y es que por momentos parece que el único camino que tiene el cineasta para mostrar la desesperación del personaje principal es torturarlo continuamente. La sangre colapsa la pantalla y acaba agotando al espectador, precisamente por tratar de un recurso demasiado fácil. Sucede lo mismo con el personaje que interpreta Michael Fassbender que está definido con apenas unas cuantas pinceladas. Un arquetípico de esclavista sureño que cae en el recurso fácil y que sólo se salva por la magistral interpretación del actor, que consigue transmitir la tremenda crueldad que se le exige al personaje. De hecho, al prototipo de personaje sureño se le antepone de manera casi cómica el que interpreta Brad Pitt, un hombre honrado que se pone de lado de nuestro protagonista y que como no podía ser de otra manera, proviene de los estados del norte (y además dibujado con los tópicos de aquel momento).

descarga (4).jpg

Steve McQueen tiene talento, y ello queda más que comprobado en numerosas secuencias de 12 años de esclavitud. Precisamente, la mayor virtud de la película es que a pesar de ser una obra comercial y descaradamente dedicada a los Oscars, tiene la huella del cineasta impresa consistentemente. Puede que la película haya aligerado la intensidad del director, pero la actitud de enfant terrible puede observarse en algunos momentos. Pongamos por ejemplo la secuencia que tiene lugar cuando nuestro protagonista es castigado terriblemente y colgado. Se salva por un instante y queda colgado del árbol, mientras su vida sigue pendiente de un hilo. Otro director más académico habría cortado la escena rápidamente, o nos habría mostrado como nuestro protagonista es rescatado de tan horrible situación. No es el caso. McQueen nos presenta una escena angustiosa, un plano en el que además de nuestro protagonista sufriendo podemos ver a la multitud de esclavos que se mueve por detrás, ignorando totalmente la situación de su compañero. El cineasta podría haber cortado el plano mucho antes, pero decide alargarlo de una manera sorprendente, algo poco común en este cine más académico, creando una sensación de horror casi indescriptible. Al igual que al protagonista, al espectador también se le corta la respiración.

Desgraciadamente, el tono general de la película es irregular. La estructura del filme tampoco es la más adecuada, y parece navegar sin rumbo en determinados momentos. Poco ayuda en este sentido que cada poco tiempo vayan apareciendo celebridades que poco aportan al filme más allá de un gancho comercial.

This entry was posted in Uncategorized and tagged , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s