Белый Тигр /White tiger (2012)

The_white_tiger_dvd.jpeg

Apenas ha llegado hasta nosotros el título ruso Белый Тигр (White Tiger, 2012; ni siquiera traducido al español), una producción rusa ambientada en la Segunda Guerra Mundial que esconde detrás de su argumento bélico una evidente parábola sobre la historia rusa y su condición geopolítica. Con elementos fantásticos y sorprendentes, la película deja difícilmente indiferente.

El argumento es aparentemente sencillo. Un tanquista, interpretado por Aleksey Vertkov es encontrado totalmente quemado en un tanque destruido. A pesar de que lo toman por muerto, consigue sobrevivir milagrosamente y no sólo eso, sino que se recupera totalmente de sus quemaduras (a pesar de que tenía más del noventa por ciento de su cuerpo quemado). En esta parte entra ya en escena el contenido sobrenatural, que formará una parte indisociable de la película y que seguirá hasta el final de la película, que es prácticamente la apoteosis de esta circunstancia. Nuestro tanquista tiene una amnesia que le impide recordar toda su vida pasada, a pesar de que no pierde las demás capacidades, como el habla o su increíble capacidad técnica para dirigir tanques. El segundo elemento fantástico entra en escena poco después, con el tigre blanco. ¿Qué es? Nadie lo sabe. La película, inteligentemente, no pierde el tiempo en explicaciones, sino que siempre deja en suspense la leyenda del tigre blanco, un panzer alemán que no se saben por quien está tripulado, y que se dedica a destrozar el ejército soviético de una manera prácticamente fantasmal. En la primera parte de la película, el filme permite pensar que el propio Tigre blanco puede ser algún tipo de panzer alemán modificado, una unidad de élite construida por órdenes del propio Hitler. Sin embargo, el guion va en otra dirección a medida que avanza la película, y resuelve la situación en los últimos compases del montaje. Una vez acabada la guerra, se explica la esencia del tigre blanco: El enemigo que representa la misma esencia de la guerra, que resulta etérea, fantasmal e indestructible. Y aún así, cuando ya no hay motivo para seguir puesto que que la guerra ha concluido, nuestro tanquista sigue preparándose para la nueva acometida del tigre blanco, porque según él, no ha desaparecido, sino que simplemente está preparándose para la nueva embestida. En una serie de escuetos diálogos el guion nos presenta la esencia intrínseca del propio ser humano, que siempre está dispuesto a destrozarse en la guerra. Nuestra propia alma está ligada al conflicto y los tigres blancos aparecerán, tarde o temprano. La propia esencia mística está apoyada por la utilización de una banda sonora que está prácticamente por entero sacada de la obra de Richard Wagner.

Y el final, resulta tan desconcertante como místico, hay que añadir que no es la única película del cineasta en la que el componente onírico tiene un papel importante, recordemos la obra más conocida de Karen Shakhnazarov como es Город зеро (Ciudad Zero, 1988). En una extraña reunión entre un personaje que sin duda evoca a Hitler y a otro del que no somos capaces de ver el rostro. Quizá para algunos críticos la escena peque de sobre-explicación, pero en la conversación que ambos mantienen, salen a la luz interesantes temas, como la culpabilidad única de Alemania (cuando medio mundo esperaba y deseaba el conflicto entre soviéticos y nazis) o la utilización del holocausto judío como el ocultamiento de otros crímenes de guerra.

maxresdefault.jpg

Las escenas de acción están más que correctamente rodadas , algo realmente sorprendente teniendo en cuenta la desastrosa calidad de algunas películas rusas bélicas contemporáneas, así como el subgénero de tanques al que se atañe el filme. También hay que tener en cuenta que detrás de las cámaras se encuentra a un experimentado director como Shakhnazarov, quien tiene una carrera detrás bastante profusa.

Desafortunadamente, muchos han considerado a White Tiger como una simple película bélica más, lo que sería un tremendo error, porque el filme encierra una evidente parábola. Podemos decir que hay dos películas en la obra de Karen y ambas concuerdan perfectamente. Además, White Tiger tiene una singularidad especial que la diferencia de otras películas y superproducciones rusas, puesto que esconde algo más que un simple mensaje bélico.

Advertisements
This entry was posted in Análisis Fílmico, Cine, Uncategorized and tagged , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s