Aprendiz de Gigolo (2013)

descarga (89)

Un película extraña Fading Gigolo (Aprendiz de Gigolo, 2013) y no porque el argumento del filme sea demasiado extraño (más bien al contrario, el guión es en realidad simplísimo) , sino porque a pesar de estar dirigida por John Turturro (quien además interpreta el papel principal) parece una película de Woody Allen. O mejor dicho, una mala película de Woody Allen. De hecho, como veremos en la crítica, gran parte del filme se lo pasa el espectador dilucidando hasta donde está el trabajo de Turturro y donde se encuentra el del Allen.

No es difícil comprobar que una película como Scoop (Scoop, 2006) tiene bastantes similitudes con Aprendiz de Gigolo, fácil  y suave como una brisa veraniega o un compás de Jazz ligero, y por ende, tan olvidadiza. Turturro dirige una película en la que el propio Allen interpreta al personaje que completa el tándem principal, que a su vez no deja de ser el mismo personaje que ha interpretado Allen a lo largo de toda su carrera, es decir, un hipocondriaco, inseguro con una familia desestructurada pero con una cultura excepcional (rasgo que por cierto siempre se acostumbra a dejar de lado).

A priori la premisa argumental es estúpida, y el espectador se pasa bastante tiempo del metraje del filme dilucidando si efectivamente lo es o no. Allen y Turturro son dos viejos amigos que sufren problemas económicos, y como quien no quiere la cosa, deciden entrar en el mundo de la prostitución. El personaje de Allen se convierte entonces en el chulo de Turturro, y se dedica a conseguirle citas con multitud de mujeres solteras (todas físicamente excepcionales eso sí, no vaya a ser que el filme pierda el toque chic).

Efectivamente, leyendo la sinopsis uno puede pensar que realmente se encuentra ante una idea de olla argumental más. Lo cierto, es que una vez finalizó la película no pude pensar otra cosa que en el agotamiento de las fórmulas actuales. Es decir, Aprendiz de Gigolo no deja de ser una película romántica más, sólo que envuelta con un vestido de lo más extravagante. La pregunta es, ¿Era necesario, o una película romántica más no habría tenido ningún tipo de gancho, sino fuera por la extravagante premisa? También me recordó al propio Wilder, quien cuando escribía guiones, practicaba siempre la manera en cómo podía conocerse un hombre y una mujer, repitiendo una y otra vez a escena en multitud de escenarios diferentes. Seguramente y pese a la experiencia de Wilder esta manera se le pasó, aunque supongo que por algo sería.

Hay dos partes claramente diferenciadas en el filme. La primera de ellas, personalmente la encontré la más disfrutable. Es una comedia ligera, que como ya dije, tiene muchas similitudes con las películas menores de Allen que viene dirigiendo últimamente. En ella básicamente Turturro se dedica a reírse de la bizarra idea que rige todo el filme, así como de los dos personajes, que eso sí, cumplen el papel de Gigolos novatos, creando una simpatía notable con el espectador. Y digo simpatía, porque la primera parte de Aprendiz de Gigolo no es una de aquellas películas con las que uno se ríe de manera exagerada, pero que consiguen colocar una sonrisa cómplice en el espectador durante varios momentos consecutivos. También hay que decir que la película bordea en numerosas ocasiones el Kitsch (caso de la aparición del personaje que interpreta Sofía Vergara) pero siempre de manera consciente.

Sin embargo, todo se esfuma con la segunda parte del filme, que tira por una comedia romántica, más bien insulsa (no por los actores, John Turturro y Vanessa Paradis, que están bastante bien, sino por el guión) cuando Turturro empieza a enamorarse de una de sus clientas, que casualmente también es judía. La historia navega sin más complicaciones, más allá de la futilidad.

images

Otra temática que tantas veces hemos visto en Allen y que aparece con mucha fuerza en el filme es el tema hebreo, que sinceramente aparece en el guión de manera muy desdibujada. Ambos personajes principales son judíos y el que interpreta Turturro encuentra a una joven también judía de la que se enamora, por no hablar que gran parte del filme transcurre en un barrio judío y los secundarios también lo son. Pero todo esto no quiere decir que el filme muestre algo interesante en este sentido, sino que simplemente se emplea de adorno, pretendidamente cómico, y listo.

La música es otro elemento que nos hace dudar de la verdadera personalidad detrás de las cámaras. La película emplea constantemente la música de Jazz, pero no uno pesado y reflexivo, sino uno ligero, blanco, que nos evoca la frescura de las películas menores de Allen, que dicho sea de paso, acostumbran a ser las peores. En definitiva la música se asocia bien con la trascendencia intrascendente de la temática.

Posted in Uncategorized | Tagged , , , | Leave a comment

Dune (1984)

descarga (87)

Accidentada, así es como podría definirse la película Dune (Dune, 1984), que finalmente fue dirigida por el estrafalario director David Lynch (aunque en los años ochenta aún no había mostrado todo su potencial). Y digo finalmente, porque en un primer momento el proyecto tendría que haber sido dirigido por Alejandro Jodorowsky. De hecho, recientemente se ha estrenado un documental que nos presenta la aventura que supuso aquel proyecto fallido, titulado Jodorowsky’s Dune (Jodorowsky’s Dune, 2013) y donde se encuentra gente involucrada del nivel de Salvador Dalí o H.R Giger. En realidad, la película que nos ocupa es el rechazo de este proyecto, que finalmente fue adquirido por el productor italiano Dino de Laurentiis, quien decidió por fin adaptar la novela de Frank Herbert. El Director escogido fue finalmente Lynch.

La película tiene serias diferencias respecto a la novela de Frank Herbert. Especialmente en dos cuestiones. Primera, la ambientación del filme debe muchísimo a la época en que se inscribe, esto es, los años ochenta (realmente sólo faltaba una canción de Los Pet Shop Boys para que Lynch acabará de amenizar el filme) y por otra parte, el misticismo que rodeaba la novela (y que para algunos como un servidor era una lacra) es reducida al mínimo (puede que por tema de montaje) para centrarse prácticamente en un filme de aventuras.

Por otra parte, y como no podía ser de otra manera tratándose de una película de David Lynch, hay secuencias de primer nivel. Lynch crea su propia Dune, que se encuentra lejos del mundo literario (lo que demuestra su capacidad para mostrar su marca personal) con secuencias brillantes como las que encontramos especialmente con el mundo de los Harkonnen, los villanos del filme, que tienen una personalidad singular. En estas escenas Lynch plasma parte de su artillería onírica, creando unos enemigos que si bien tienen ciertas diferencias con los de la novela, consiguen impresionar gracias a su mezcla de maldad y Kitsch. Ese Vladimir Harkonnen, interpretado por Kenneth McMillan que roza constantemente el paroxismo, o esos decorados tan propios de la estridencia de los años ochenta más sensacionalistas. En definitiva, con los malos Lynch se siente en su mundo. También en Arrakis, el planeta donde transcurre prácticamente la acción, y donde el director consigue mostrarnos también imágenes de cualidad, donde la poética y la ciencia ficción se unen.

descarga (88)

La banda sonora tiene una importancia vital en la película. La componen los grandes músicos Brian Eno y Toto, que para ser sinceros componen una banda sonora extraña y controvertida. En algunos momentos funciona, pero en otras secuencias uno no puede dejar de sentir que la banda sonora no pinta absolutamente nada con la imagen, e incluso otra vez ese tono tan patético de los ochenta se vuelve a sentir.

Hay algo bastante claro y que queda totalmente confirmado cuando uno ve la película y es el nefasto montaje del filme. Lynch en realidad realizó una versión de más de siete horas, algo totalmente imposible de estrenar en el cine, con lo que la película fue recortada por orden del mandamás Laurentiis. El resultado es desgraciadamente palpable, y uno entiende porque Lynch renegó más de una vez de la película. Para empezar, quien no haya leído la obra original de Herbert, tendrá serios problemas para entender la trama y el argumento del filme. Al recortar tanto metraje, se pierden multitud de explicaciones que debían facilitar la comprensión al espectador. Además el filme deja algunos hilos sin resolver, y muchas tramas quedan finalmente descubiertas.

También para acabar, hay que decir que el diseño es realmente controvertido. Por una parte, hay que señalar que el filme no puede competir en presupuesto con otros tótems de la ciencia ficción, caso más claro el de la saga cinematográfica de ciencia ficción por antonomasia de George Lucas, Star Wars. Sólo hay que fijarse en el primer combate inicial donde se despliegan los escudos, para comprobar que el ridículo puede aparecer en más de un momento a lo largo del metraje. Pero también es cierto, que Dune consigue aprovechar al máximo sus recursos, caso del planeta Arrakis o del vestuario multitudinario.

Un punto muy negativo que lastra enormemente el filme es la interpretación de Kyle MacLachlan, quien interpreta el personaje principal del filme. Puede que parte de la desastrosa interpretación se deba a los recortes en el metraje, pero lo cierto es que el actor no da la talla como el profeta elegido en ningún momento.

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , | Leave a comment

Mussolini, último acto (1974)

Mussolini_ltimo_acto-867679158-large

Mussolini: Ultimo atto (Mussolini, último acto, 1974) es una película italiana dirigida por el director Carlo Lizzani que se dedica a repasar uno de los momentos más nefastos de su historia contemporánea, como fue la dictadura fascista de Benito Mussolini. Sin embargo, el filme se centra especialmente en los últimos momentos de vida del dirigente, cuando la segunda guerra mundial estaba ya pérdida para el bando del eje.

Rod Steiger interpreta A Il Duce, pero una vez Italia ya se encuentra divida en la República Social Italiana, aquel estado títere en el que Mussolini sólo era un peluche en manos de los Nazis. La radiografía del filme nos muestra su caída y los intentos desesperados del dirigente para huir a Suiza. No hay realmente un guión preparado para mostrarnos tensión, seguramente porque el espectador sabe perfectamente el desenlace de la historia desde un principio, así que el filme se centra básicamente en el personaje principal y la relación con su entorno. No nos encontramos por tanto ante un Biopic al uso.

¿Dignifica, el filme, al dictador italiano, o Carlo Lizzani nos muestra un retrato cercano al imparcial? Algunos han visto el filme como un retrato parecido al que el director alemán Oliver Hirschbiegel hizo con Adolf Hitler en Der Untergang (El Hundimiento, 2004), donde había un ligero enaltecimiento de la versión oficial, o digámoslo de otra manera, se hacía eco de la visión humana del dictador. Sin embargo esto no sucede exactamente con el filme de Lizzani, que muestra una figura sombría pero sobre todo patética. La máxima que define al Duce en el filme es la de Cobarde. En numerosas secuencias lo vemos arrastrarse con tal de poder conservar la vida, aunque para ello quede como a la altura del betún

En contraposición al personaje principal, la película nos presenta como arquetipos contrarios a una gamma de personajes y comunidades históricas variadas. Por una parte tenemos a los Nazis, que a pesar de la importancia en la historia tampoco tienen una importancia notable en el filme, y además aparecen desdibujados y descritos en la película sin demasiado interés. Básicamente se comportan como unos soldados sin escrúpulos que simplemente cumplen ordenes y que incluso resultan más despiadados que los propios fascistas italianos (en cierto sentido una válvula de escape para la conciencia del espectador italiano). Pero también contamos con los Partisanos, la mayoría comunistas, que se enfrentan al régimen fascista. El director muestra a estos personajes como los “Buenos” de la película, enemigos acérrimos de la tiranía. Franco Nero interpreta al personaje partisano más importante, Walter Audisio, personaje histórico que según dicen las versiones oficiales fue el responsable de la muerte de Il Duce. Carlo Lizzani nos lo presenta prácticamente como un héroe, que eso sí, tiene ciertas dudas respecto a Mussolini. De hecho incluso parece que la perspectiva del personaje es casi Westerniana. En definitiva, el contrapeso moral de Mussolini, pero que aparece incluso demasiado dulcificado en el filme, cuando difícilmente las atenciones de cuidado que procura a su rehén parecen verosímiles. Y por último, tenemos a la célebre Clareta Petacci, que es interpretada en la película por Lisa Gastoni. Petacci fue la amante de Mussolini, que murió junto a su marido (aún no se sabe exactamente como fue la ejecución). El personaje aporta una historia dramática y romántica, aunque tampoco es especialmente esbozada por el director, que la mantiene en un segundo plano. Lo que si hay que destacar es la interpretación de Lisa Gastoni, que por momentos se come al propio Rod Steiger, que para que negarlo, se muestra bastante soso, mientras que Gastoni consigue darle vida a la película.

images

Aún así la película tiene grandes carencias y la presupuestaria parece una de las más claras. Nos lo deja bien claro los Flashbacks que emplea Lizzani y que tratan de mostrarnos parte de la biografía anterior  a la del arco temporal principal del metraje. Sin embargo, estos Flashbacks son repetitivos por no decir prácticamente idénticos, y tratan de mostrarnos la evolución de Mussolini y la guerra. En realidad transcurren siempre en una habitación, donde junto a nuestro protagonista se encuentran también otros mandamases del Estado italiano, y donde básicamente la historia se introduce mediante el recurso de utilizar proyecciones (discursos y batallas), que los personajes comentan. Por otra parte, las secuencias de acción tampoco son excesivamente destacables, y más bien brillan por no destacar en exceso.

Mussolini, último Acto es una película interesante, que ayuda a entender bastante la idiosincrasia italiana y parte de la conciencia y responsabilidad que asumió el país años más tarde.  A pesar de todo, el filme de Lizzani tiene algunos problemas estructurales y ciertamente le falta valor narrativo para ser considerada como buena película.

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , | Leave a comment

Tiempo de Revancha (1981)

Tiempo_de_revancha-353300768-large

Federico Luppi y Adolfo Aristarain hacen generalmente una buena pareja cinematográfica. Uno delante de las cámaras (Luppi) y otro detrás de ellas (Aristarain) ambos han realizado conjuntamente filmes muy destacables en la filmografía Argentina, y la que nos ocupa hoy es una de las más grandes, Tiempo de Revancha (Tiempo de Revancha, 1981). Una película que evoca los mejores momentos del cine negro (género también muy popular en Argentina en los años cuarenta y cincuenta), pero pasándolos por un filtro de denuncia social, muy a la manera argentina. La película forma parte de una trilogía considerada como la del “Thriller”, que junto a La Parte del León (La Parte del León, 1978) y Los últimos días de la víctima (Los últimos días de la víctima, 1982) forman un tríptico que atacaba el régimen del dictador Videla[1]. Además los filmes abrieron la veda para un nuevo “Boom” del nuevo cine negro.

El filme se arranca con una secuencia que parece anticipar el tono de Farsa que va a desarrollar la película (esa hipocresía tan clásica del cine negro; por otra parte nuestro protagonista comparte ese mismo tono que también gastaban los detectives más clásicos del cine negro). Una secuencia navideña, que no tira por la cotidianeidad familiar de dichas fiestas, sino por la pura ironía. Federico Luppi es un personaje de madura edad, que interpreta a un dinamitero en paro, que busca desesperadamente un trabajo. En una entrevista, acepta un peligroso trabajo que carece de cualquier legalidad pero que reporta numerosos beneficios económicos. Mientras se fragua este pacto mortal, la gente en Buenos Aires prepara sus vacaciones navideñas. El tono de opereta bufa se puede palpar en el delicioso ambiente que prepara Aristarain a cada minuto del filme.

Así pues, como podemos comprobar la película utiliza dos tonos totalmente distintos para el filme, que además tratan y tienen perspectivas totalmente diferentes. En la primera parte de la película, la denuncia social es más que clara. El cineasta presenta uno de los males endémicos del país de manera vitalista y en algunos momentos también cómica, pero sin olvidar nunca el auténtico drama que supone la extracción del mineral. Los múltiples accidentes son un recurso más, pero cuando más acierta el filme es con la descripción de la cotidianeidad de los mineros, así como con la de los magnates de la empresa, una sarta de tiburones despreciables, que abusan de todos sus trabajadores y a los que la muerte de estos les da absolutamente igual. La lectura que hace Aristarain de su país es realmente terrible, y precisamente por esta visión crítica el filme es punzante e hiriente. Agita las heridas de un país saqueado por la corrupción y los empresarios que se compinchan con el gobierno para explotar todo lo que encuentren a su paso en nombre del beneficio. Algo extensible a prácticamente todos los países del mundo, pero que Aristarain singulariza en el caso de su propio país. Sin embargo, Tiempo de Revancha no es una película panfletista, y al igual que las obras críticas que se realizaban durante el franquismo, el director argentino sabe camuflar bien sus intenciones para poder apuntar alto y sortear a la censura y a las autoridades.

rQ3rV

Por otra parte, la película es una excelente  muestra de cine negro o Neo-Noir como la han clasificado algunos. A partir del accidente, la película toma una nueva identidad, recogiendo los mejores momentos del cine negro clásico norteamericano, y readaptándolos a la nueva situación argumental. El personaje de Federico Luppi copia el plan que pretendía llevar a cabo su amigo, para poder extorsionar a los capataces y la empresa y decide fingir que se ha quedado mudo durante la explosión descontrolada. La Mudez de nuestro protagonista deberá ser ocultada hasta que tenga lugar el juicio, y además nuestro protagonista sabe que su vida corre peligro desde el momento en que pretende chantajear a los empresarios. Hay gran cantidad de secuencias que muestran una tensión brillante, que Aristarain prepara con una puesta en escena trabajada (numerosas secuencias que quedan en la memoria: La explosión en la mina, el encuentro de nuestro protagonista con el máximo mandatario de Bulsaco o la enigmática secuencia final). La Historia del filme puede leerse como una venganza cocinada al fuego lento. Además el filme está salpicado de pequeñas gotas de humor, pero no uno cualquiera, sino áspero e irónico, que se adapta perfectamente a la situación, y que en general proviene de nuestro protagonista y su particular manera tanto de ver como de afrontar el mundo, aunque también de líneas de algunos ingeniosos diálogos.

Tiempo de Revancha habría sido imposible sin un intérprete como Federico Luppi, que prácticamente es la mitad de la película. Su actuación raya a un nivel sobresaliente, y no es un mero cliché. Luppi construye un personaje antihéroe en un principio, que acaba conquistando al público por su mala leche, tozudez y carisma.

[1]V.V.A.A, The cinema of Latin America, Ed. Columbia University Press, Columbia 2002, p. 169

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , | Leave a comment

A la Caza (1980)

descarga (85)

Cruising (A la Caza, 1980) es una película realmente impactante. A pesar de que a más de un espectador el título en sí no le sonará demasiado como filme, si puedo que lo haga, porque se conoce como Cruising la práctica de las relaciones sexuales  furtivas entre desconocidos en lugares públicos. Lo cierto es que el filme ayudó a popularizar el término de manera considerable, pero además la película de William Friedkin (que cuenta con un guión escrito por él mismo) también ayudó de manera negativa a la cimentación durante los años ochenta de los tópicos más defenestrables sobre el colectivo homosexual masculino.

Y es que difícil saber separar la cantidad de clichés que presenta el guión, cuando describe a los homosexuales y su modus vivendi y cuando simplemente estamos atentos a la trama policial, que realmente es interesante. Por ese motivo, a La Caza recibió numerosísimas críticas y levantó ampollas en muchos sectores. La posición del crítico es difícil al intentar analizar la película, ¿Debe simplemente obviar el contenido homófobo del filme? (para empezar, ¿Realmente hay homofobia o simplemente Friedkin se guía por los tópicos más recurrentes?)¿ o debe denunciarlo de manera evidente? En mi opinión, es vital e indispensable no hacer la vista gorda, y además comprobar los pasos bien dados en este sentido en nuestro país (de lo poco de lo que se puede estar orgulloso) al comparar filme y realidad. Lo que está claro es que lo que vemos en la película no describe ninguna realidad, ni ahora, ni en los años ochenta. Y es que el retrato que hace Friedkin del ambiente homosexual es básicamente demencial, según la película, todos los Homosexuales son unos locazas del quince, que se dedican a  disfrazarse en cuero negro e ir con látigo para ir mendigando sexo y restregándose en casa ocasión que pueden. Un completo disparate vamos, aunque para ser justos con el cineasta, también la película incluye algún que otro alegato para los homosexuales. Por ejemplo, estos aparecen descritos como un colectivo prácticamente vulnerable ante los abusos de la policía, y no sólo en una secuencia, sino en varias. En el principio del filme, unos policías aprovechan de su poder para forzar favores sexuales a un grupo, y en la más definitoria, un grupo de agentes propina una paliza a un homosexual a pesar de que este es inocente (y el personaje de Al Pacino contempla atónito la secuencia).

El guión de Friedkin es en realidad una historia cien por cien policiaca, pero con el ambiente descrito de fondo. Al Pacino es el absoluto protagonista, un policía de Nueva York que sin quererlo ni beberlo, se ve inmerso en una operación de infiltración. El Objetivo, un asesino de homosexuales que anda por los bajos fondos. Al Pacino deberá camuflarse como uno más si quiere cazar al asesino.

¿Qué ofrece A la Caza? La película tiene especialmente dos puntos fuertes. Por una parte, la ambientación del filme, una auténtica delicia que puede incluso evocarnos al mejor Friedkin. Si, hablo del Friedkin de The Exorcist (El Exorcista, 1973) y es porque el filme coquetea descaradamente con el cine de Terror. Cada vez que nuestro protagonista se dirige a los bares de ambiente, el cineasta utiliza toda la ambientación posible para convertir estos lugares en auténtico pasaje del terror. Una fotografía que sólo utiliza colores fríos y desganados así como una galería de situaciones estrambóticas son las bazas principales de Friedkin en esta dirección. Por no sumar las secuencias que directamente coquetean con un gusto malsano, y que en la mano de Friedkin consigue unas cotas de buen (insano) cine. Caso del primer asesinato, que deja al espectador con el corazón en un puño, o de la secuencia en el cine X.

672307_original

El segundo aliciente es un guión con múltiples lecturas, que si bien peca un poco de lineal, contiene secuencias de un alto interés y con una factura artesanal de gran calidad. Friedkin opta por un tono policial mucho más cercano al cine que inauguró The French Connection (The French Connection, 1971) es decir, una película policiaca intimista, donde las persecuciones y tiroteos se substituyen por secuencias más reservadas y con una potente carga de sentimientos. La relación entre el personaje protagonista y su esposa tiene cierta importancia, o la del personaje con su compañero de piso, lo que nos demuestra que no estamos ante un filme más de acción a lo Charles Bronson.

Por otra parte, hay que destacar la interpretación de Al Pacino, que clava todos los matices que requieren el personaje (tanto su faceta como policía como su infiltración en un mundo que apenas conoce). Los personajes secundarios cumplen más o menos bien (aunque el asesino del filme no impone todo el respeto necesario) pero Al Pacino se come él solito la pantalla, y sin demasiados aspavientos.

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , , , | Leave a comment

Historias de Medianoche (1997)

51TXK5XPDZL

Campfire Tales(Historias de Medianoche, 1997) es una película que vista hoy en día puede parecer demasiado inofensiva e ingenua. Lo cierto es que más de una década de género ha hecho sus efectos, y algo tan poco agresivo como Historias de Medianoche puede parecer casi un cuento infantil. El filme tiene además una mala carta de presentación, que es la de ser una de las predecesora del subgénero de las leyendas urbanas y de filmes homónimos como Urban Legend (Leyenda Urbana, 1998).

Efectivamente, la película se adentra en el mundo de las leyendas urbanas de terror, tan puramente contemporáneas. La película sigue la estructura de capítulos (a  la manera de los Creepshows), aunque enlazadas por una historia que es el nexo común entre todas ellas. En total y contando con la Historia del Nexo, nos encontramos con 5 capítulos de leyendas urbanas e historias supuestamente terroríficos. El filme cuenta con 3 directores, que son los encargados de dirigir los diversos capítulos. No podía ser el otro el nexo: Un grupo de jóvenes está realizando un paseo nocturno en automóvil, cuando de repente sufren un accidente y deben salir en plena noche al bosque. Ahí empezarán a contarse historias de terror (forma lógica de pasar el rato después de un accidente), que son las que formarán el núcleo importante de la película.

De hecho, la película se inicia con una Historia siendo ya contada por los jóvenes, la más especial de todas por estar rodada en Blanco y Negro. La Leyenda urbana que cuenta este arranque es la del asesino con Gancho que persigue a una pareja adolescente. Puede que sea la mejor historia de toda la película, a pesar de su escasísima duración (apenas un aperitivo introductorio) y de que en realidad…no es nada del otro mundo, cosa que ya nos dice bastante de cómo son las demás. Por otra parte es la historia con más tono Slasher, autoreferencial además, pues nos encontramos con la pareja adolescente típica que planea tener relaciones sexuales en el coche en una parte alejada del bosque, e incluso con un tono más agresivo, aunque nunca olvida su parte de leyenda urbana y de película apta para todos los públicos (difícilmente en un slasher corriente  nos encontraríamos el recurso del gancho resplancendiente).

La segunda historia baja cualquier pretensión del espectador posible. Esta vez parece que directamente no hay ninguna leyenda urbana, sino que nos encontramos ante una historia de terror cualquiera. Una pareja enamorada se dedica a recorrer los Estados Unidos en caravana hasta que se encuentran en un bosque perdido de la mano de Dios, donde parece que  habitan unas extrañas criaturas que devoran todo a su paso. Nada destacable de esta historia, que apenas consigue poner algo de tensión en el espectador. La película sigue mostrando los tópicos del género de terror, pero en esta ocasión sin que las referencias conscientes estén presentes. La segunda historia es una leyenda urbana en toda su expresión, popularmente conocida por la coletilla de: “Los hombres también saben lamer”. Seguramente es también el capítulo más cercano al puro terror, aunque con algún punto de puro estrambótico en su haber (la resolución con el PscychoKiller debajo de la cama tiene su aquel) pero sin embargo una vez termina uno no puede de preguntarse el Porqué de todo lo que ha visto (básicamente por la mala conexión de todos los ingredientes que componen la historia). En la tercera nos encontramos un tono mucho más sensiblero, sólo cortado por un abrupto final (que para ser sinceros no era ni necesario).

4591521_l4

Por cierto, el final de la película (cerrada con el nexo que había ligado todas las historias) tiene muchos parecidos argumentales con la película francesa Dead End (Atajo al Infierno, 2003), dirigida por Jean-Baptiste Andrea y Fabrice Canepa, donde un miembro de la familia también tenía unas ensoñaciones debido al accidente, que formaban básicamente el metraje del filme, tal y como sucede en Historias de Medianoche. Aún así hay que apuntar que el enfoque del cineasta encargado de esta historia es mucho más cercano al de la fantasía que al terror. En realidad algo ampliable a toda la película: Difícilmente un adulto se va a aterrar con las historias que muestra el metraje. El tono con las que están tratadas las historias se aleja sensiblemente del terror para acercarse al sentimentalismo sensible y “mágico”, cuyo caso más significativo es el último capítulo (el del motero que para en una casa abandonada). Para entendernos, el tono de la película está más cercana al de series de televisión como Amazing Stories (Cuentos Asombrosos, 1985) que a una auténtica película de terror. Y la cita a Steven Spielberg no es casual, porque al igual que con el célebre director, los directores que se encargan de dirigir Historias de Medianoche son incapaces de mostrar algo terriblemente oscuro, sino que incluso cuando el argumento del filme tiene que tirar por lo escabrosos, se acaba cayendo en la sensiblería o en la sorpresa efectista.

En definitiva, nos encontramos con una película renqueante, que no da lo que promete (una película de terror estructurada en capítulos como mínimo ha de suscitar interés y ser capaz de sorprender al espectador por lo menos en algún momento) y que en algunos puntos se hace eterna.

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , | Leave a comment

Una Historia casi Divertida (2010)

descarga

It’s Kind of a Funny Story (Una Historia casi divertida, 2010) es una película que deja un sabor agridulce una vez ha terminado y salen los títulos de crédito. Está claro que está rodeada de buenas intenciones, ¿Pero sobran por sí mismas para hacer una buena película? El guión está repleto de temas que tienen unas grandes posibilidades, pero finalmente la película acaba derivando en un desarrollo esquemático que no termina de cuajar. Y por supuesto, el tono Indie del filme acaba cansando demasiado ya que huele a leguas a producto prefabricado.

Efectivamente, Una Historia Casi Divertida es una película Indie de cabo a rabo, que parece en muchas ocasiones, pensada exclusivamente para triunfar en festivales como Sundance. Muchas de las características del cine indie aparecen con insistencia en el filme, pero con un deja-vu que recuerda a los peores ejemplos. Caso de la acusada voz en off, de las ensoñaciones que rompen con el eje principal narrativo o las histriónicas decisiones que toma el guión en la construcción de muchos de los personajes (más allá de que la acción transcurra en un Hospital Psiquiátrico).

La película nos presenta a un personaje (que se presenta en realidad él mismo) interpretado por el joven actor Keir Gilchrist, quien a pesar de que había trabajado anteriormente en algunas películas, se hizo famoso internacionalmente con esta película. El personaje es un joven adolescente como cualquier otro, pero eso sí, se encuentra más deprimido de lo normal. En realidad la película no tiene la intención de desarrollar un personaje mentalmente inestable o verdaderamente enfermo, sino que el quid del filme es presentarnos un personaje que está transcurriendo la adolescencia, y diseccionarnos toda la problemática que esta conlleva mediante  diversas situaciones. Un buen día, nuestro protagonista ante multitud de pensamientos cercanos al suicidio, decide ingresar por su propia voluntad en un hospital psiquiátrico.

Aquí nos encontramos ya con la primera cosa sorprendente es que el guión no respeta demasiado la lógica convencional. Nuestro protagonista (que es menor) es internado sin el conocimiento de sus padres, y además es ingresado en el ala de adultos al estar cerrada la juvenil. Elementos discordantes como estos irán apareciendo a lo largo del metraje, e irá minando la confianza del espectador ante el relato, que no sabe nunca como tomarse estas faltas ante el argumento.

19762325.jpg-r_640_600-b_1_D6D6D6-f_jpg-q_x-xxyxx

La película, como decía, trata de analizar los problemas de la adolescencia, mediante un enfoque tragicómico (aviso a navegantes, a pesar de la inclusión en el reparto de intérpretes como Zach Galifianakis las dosis de humor están siempre muy mesuradas, y como veremos el filme no aborda un humor exagerado o basto, sino que busca más bien la sonrisa simpática o el gesto amable). Las novias y amoríos, la amistad, el futuro y los padres son los problemas que cualquier adolescente tiene en su lista y los que desarrolla la película. Y en cierta medida, el filme consigue hacer evolucionar muy correctamente varios de estos puntos, e incluso la película se amolda a esta visión adolescente (que trata de acercarse y emular mediante la introspección mental de nuestro protagonista, resuelta fílmicamente con ensoñaciones o secuencias oníricas; por ejemplo, cuando nuestra protagonista canta y empieza a imaginarse una versión propia del grupo Queen) pero en ocasiones se queda a medio camino, y la sensación final es de un cruce entre una película sensiblera y como ya dijimos, un producto prefabricado pensado exclusivamente con poner la mira en un público “Indie”.

Podríamos decir que la película tiene un guión que no desarrolla nada realmente excepcional, pero el ambiente en el que transcurre la acción sí lo es (un Hospital Psiquiátrico). El guión trata al incluir una retahíla de personajes secundarios inestables (locos algunos de ellos) de crear una atmósfera singular con la que ganarse rápidamente al espectador (y a la crítica) pero estos personajes secundarios sólo funcionan en muy contadas ocasiones y en realidad torpedean bastante el filme, sobre todo porque tienen un carisma paupérrimo (prácticamente todos son personajes sin enjundia: el judío, el indio, el grandullón…apenas son clichés andantes).

Como no podía ser de otra manera, la historia incluye también una historia de amor, que también deja bastante que desear, por esquemática y porque la resolución se ve venir a distancia, aunque al menos sirve para presentarnos a la actriz Emma Roberts, quien realiza una correcta interpretación (a veces por encima del personaje protagonista).  En definitiva, Una Historia casi divertida es una película que trata de tocar unas teclas diferentes (más cercanas a la nostalgia) en parte, a la gran mayoría de filmes actúales para adolescentes (algo que se agradece enormemente) pero también resulta una película fallida en varios aspectos.

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , | 1 Comment