La Caja de Música (1989)

descarga (8)

Joe Estherzas, el célebre guionista que escribió el libreto (en su momento llegó a ser el más pagado en Hollywood) de Basic Instinct (Instinto Básico, 1992) colaboró también con el prestigioso director Costantin Costa-Gavras, durante el periplo de este en los Estados Unidos, realizando el guión de Music Box (La Caja de Música, 1989). La elección viene ni que pintada, si tenemos en cuenta las raíces húngaras de Estherzas, y la propia importancia del país centroeuropeo en el filme. Por otra parte, los rasgos del guión son bastante identificables con otros trabajos del propio Estherzas, y podemos comparar fácilmente La Caja de Música con Instinto Básico (ambas comparten un personaje motor en la historia que oculta un pasado peligroso, ambas suceden en ambientes parecidos, y las dos culminan con un progreso escalonado de tensión con sorprendente revelación final).

Sobre Costa-Gavras sobran presentaciones. Pero hay que decir, que en la Caja de Música, lo que más destaca es precisamente las intenciones de aclimatar la propuesta fílmica en torno al nuevo lugar de producción en el que se encontraba en aquel momento el cineasta. Si Costa-Gavras no se amilanó en Europa, dirigiendo año tras año películas continuamente polémicas, que atacaban y desvelaban las miserias y los entresijos ocultos  de las políticas de diversos gobiernos europeos, en el filme que nos corresponde, el cineasta hace lo propio con los Estados Unidos, en un aspecto histórico poco conocido, como fue la asimilación por parte del estado, de muchos partidarios europeos de gobiernos fascistas. Y además, la película también ofrece un contenido dramático, que como veremos, acaba imponiéndose a la propia temática política.

La Caja de Música arranca tranquilamente en una ciudad cualquiera de los Estados Unidos. Los primeros compases se centran en desarrollar precisamente una apacible atmósfera familiar, que se ve truncada con una extraña revelación. Mike Laszlo, interpretado por Armin Mueller-Stahl, un hombre ya anciano y emigrado de origen húngaro, es acusado de genocidio y crímenes de guerra durante la segunda guerra mundial. Su hija, quien interpreta Jessica Lange, es abogada, y decide defender a su padre ante los tribunales. Así pues, nos encontramos con la introducción (presentación del núcleo familiar y de los eventos) y un nudo, que es la defensa en sí del acusado y que en la película adopta el género de cine de juzgado, tan típico del cine norteamericano.

Y ahí Costa-Gavras sale del apuro, pero lo cierto es que a las escenas de juicios le faltan intensidad y sobre todo creatividad. El desarrollo de las escenas son prácticamente calcadas (con nuestra protagonista acusando a los testigos de pertenecer al partido comunista) y el director no consigue el mismo nivel que en otras películas donde si había conreado el género judicial con éxito, como es el caso de Section Spéciale (Sección Especial, 1975), película que mostraba la colaboración francesa en el gobierno de Vichy, con el régimen nazi.

descarga (10)

En el desenlace, todo lo que se había comprimido en a lo largo del metraje acaba finalizando en un final sorprendente (o teóricamente sorprendente) que pretende dejar Ko al espectador. Aunque es verdad, que La Caja de Música no consigue llegar al mismo nivel de análisis que otras películas del director, siempre hirientes. No existe un análisis de los fascistas que al terminar la guerra emigraron a países como Estados Unidos, sino que esto queda como un simple caso aislado, esto es, el del protagonista. Y precisamente esto lo que provoca es que la película se acaba tomando más como un filme de carácter dramático, antes que político. Especialmente, donde se hace hincapié es en la relación entre padre e hija, y las turbulencias por la que transcurre a lo largo de la película, con la pregunta final ¿Qué harías tú si descubrieras que tú padre es en realidad un criminal sanguinario?

¿Y qué pasa con el eje principal de la película, y la tensión progresiva en la que se cimenta prácticamente todo el metraje? Que la película es del 1989 se nota también en la ingenuidad de su propuesta. Cualquiera espectador con dos dedos de frente, difícilmente puede creerse algún tipo de intriga. ¿Es esto un grave error del guión, que no sabe ocultar el eje principal del filme? Personalmente creo que en realidad se trata de otro asunto, y es que el espectador de 1989, no puede comparar con el actual, mucho más experimentado y más tendente a pensar siempre en la “trampa del guión”.

Para finalizar, hay que añadir que gran peso de la película recae sobre la interpretación de los personajes, especialmente del dúo protagonista. Y ambos cumplen a la perfección, tanto Jessica Lange (en todos los aspectos que le exige el guión, más diversos que el personaje de su padre) como Armin Mueller-Stahl.

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , | Leave a comment

La Gran Guerra (1959)

images

El papel de Italia en la primera mundial ejemplifica perfectamente el carácter imperialista que tuvo este conflicto. A diferencia de la segunda, donde se podía esgrimir el escudo de la “Lucha contra el Fascismo” (aunque en realidad fuera también una guerra por puros motivos económicos), la Gran Guerra fue un conflicto bélico que sólo tenía como misión el mayor lucro de las potencias implicadas, que pretendían conseguir un cacho más del pastel. Italia es el ejemplo paradigmático, porque a pesar de estar aliada en un primer momento con el Imperio de Austro-Hungría, el gobierno decidió cambiarse bando, y así optar a incrementar sus conquistas territoriales. Sin embargo, y a pesar de que Italia finalmente estuvo en el bando vencedor de la guerra, la jugada no le salió como esperaba y tuvo además batallas sangrientas, como la de Caporetto. La opinión pública fue furibunda contra los líderes y altos mandos italianos, como Luigi Cadorna, uno de los militares más nefastos de toda la guerra (y eso que no fue precisamente una guerra de grandes estrategas). El caso, es que muchos años después, tiempo incluso, de la segunda guerra mundial, en el 1959, Mario Monicelli (uno de los directores más conocidos dentro del ámbito cómico) dirigiría una película titulada La Grande Guerra (La Gran Guerra, 1959) y que versando sobre este tema, provocaría una intensa polémica en Italia. Aún latían tabús en Italia, y la desastrosa campaña militar era una de ellas. A pesar de esto (aunque también por la polémica levantada) la obra fue un gran éxito de taquilla[1].. Este hecho lo atestigua la gran cantidad de opiniones dispares que recibió el filme por parte de crítica y público, a pesar de ganar Ex -Aequo con la película de Roberto Rossellini,Il Generale Della Rovere (El General de la Rovere, 1959) otra película crítica con el gobierno del país.

La película cuenta con dos grandes bazas a su favor: Alberto Sordi y Vittorio Gassman. A manos de Monicelli, se convierten en dos ases cómicos, que sacan una sonrisa al espectador por más que el filme transcurra en el mismo infierno. La diferencia entre La Gran Guerra y otras películas bélicas es precisamente el toque de humor que aporta, sin que por ello impida mostrarnos el horror de la guerra en toda su máxima expresión. El metraje no sigue un guión fijo, sino que la película está construida de manera itinerante, haciendo un recorrido por los elementos más identificables de cualquier filme bélico. Todas las claves del género aparecen, pero siempre filtradas por la visión del cineasta, que en numerosas ocasiones recorre a las segundas lecturas y a la ironía para redefinir las situaciones.

Y como es comedia, nuestros personajes se encuentran alejados del héroe clásico. Incluso el antihéroe, tan abundante en las películas de la Primera y Segunda Guerra mundial (ese soldado cínico, que lo único que hace es sobrevivir a sus compañeros) es reemplazado por una galería de personajes que aunque reales y creíbles, no son los más convencionales. Nuestro protagonista principal, interpretado por Vittorio Gassman es un hombre que intenta saltarse continuamente el alistamiento, y que presenta el arquetípico del trabajador concienciado que sabe que la guerra es sólo un negocio para lo más ricos. Sin embargo, a este perfil de anarquista, se le añade también el carácter latino tantas veces reconocido y tópico por antonomasia en el país de la bota. Además, la película tiene también un halo de fuerza popular, y se encarga de apoyar a las más bajas clases, que fueron las que dieron la vida en el campo de batalla, a diferencia de las altas élites, que evitaron mandar a sus hijos a la guerra (se remarca con la multitud de la tropa, la mayoría de ellos analfabetos). A la dupla se añade Alberto Sordi, quien interpreta el papel de un soldado voluntarioso pero también cobarde, que a medida que avanza la guerra va dándose cuenta que no era lo que él esperaba. A estos se le añade una ristra de secundarios bastante bien elaborados.

grande-guerra-la-1959-002-vittorio-gassman-alberto-sordi-parade-00n-ghw

El Humor en esta cinta no es utilizado por Monicelli como en otras películas suyas, donde en ocasiones sirve como recurso sociológico o para el simple humor, sino que sirve para desmitificar la Guerra como acto heroico. La Vida en las trincheras se convierte en una concatenación entre actos cotidianos (Como cazar una gallina antes de que lo haga el enemigo) y estallidos de violencia. En este sentido, la Gran Guerra es mucho más humana (en el sentido de real) que otras grandes películas bélicas como Paths of Glory (Senderos de Gloria, 1959),

La película cuenta con una excelente puesta en escena, que Monicelli revela con cada secuencia bélica (la más impresionante sin duda la de las trincheras, donde la cámara se alza para mostrar la escena desde dos puntos de vista, la de los soldados y la del comando que lideran los dos protagonistas) y también con una excelente fotografía en blanco y negro que capta los múltiples matices que exige el guión (la oscuridad del tramo final, la guerra de trincheras, los interiores donde habitan los personajes).

[1] RODRÍGUEZ, Araceli, El cine cambia la historia, Ed. Rialp, Madrid 2010, p. 71

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , | Leave a comment

Re-Animator (1985)

Re_Animator-679289459-large

Re-Animator  (Re-Animator, 1985) es carne de Videoclub en su máxima expresión. Con esa portada ochentera y su sinopsis, seguro que causó furor entre los adolescentes del momento. Gore a hurtadillas de los padres, una extraña historia como argumento y algún que otro pecho al descubierto eran suficientes para calentar a una generación. Y así, con el paso del tiempo, el filme producido en parte por ni más ni menos que Brian Yuzna (uno de los directores con más películas bochornosas en su haber, ahí ahí con el alemán Uwe Boll) se ha convertido en una especie de película de culto, un icono de aquel cine gore/fantaterrorífico de los años ochenta. Además, la película consiguió el premio a la mejor película en el Festival fantástico de Sitges, aunque hay que decir que la gala de dicho año fue bastante floja.

Pero lo cierto, es que cuando una revisa la película en la actualidad, se da cuenta de que Re-Animator es más bien una cinta apolillada, que ya en el momento de su estreno debió como una película que como mucho aspiraba a unas sonrisas cómplices (y eso de manera involuntaria). A pesar de esto, el filme tuvo un éxito considerable, y de hecho se realizaron algunas continuaciones más, como From Beyond (Re-Sonator, 1986) o Bride of Reanimator (La Novia de Re-Animator, 1990) entre otras.

Seguramente, una de las cosas más lamentables de la película es la falsa relación con el escritor norteamericano H.P. Lovecraft con la que pretende ligarse el argumento. Según los títulos de crédito del filme, la película está basada en una historia del escritor norteamericano, Herbert West, y además, los guiños a la obra de Lovecraft son numerosos a lo largo del filme, como el nombre de la universidad Miskatonic, que era el mismo nombre que aparecía en obras del escritor, pero en realidad, hay que aclarar que son guiños superficiales y simples. La realidad, es que Re-Animator difiere totalmente en esencia de la Obra de Lovecraft. Por ejemplo, el gore ultra explícito (con claros objetivos de buscar el público adolescente) habría sido impensable en la obra del escritor. E incluso los guiños cómicos (chuscos, la mayoría, para que obviarlo) resultan desubicados. Más que una actualización de Lovecraft a la década de los ochenta, se podría decir que simplemente se utiliza su obra literaria como reclamo comercial. Y el rasgo más característico de Lovecraft, ese terror profundo y cósmico, no tiene ninguna importancia en la película, que tira por un terror mucho más banal y pubescente. Por cierto, la banda sonora del filme emplea un tema que resulta ser una variación del tema principal que empleo Bernard Hermann en la célebre película de Alfred Hitchcock, Psicosis (Psicosis, 1960), que se queda como homenaje, por más que el filme la emplee insistentemente.

Ya entrando en el argumento del filme, nos encontramos con que es bastante simple, y tiene un poco de todo de lo que estaba de moda por aquel entonces (Zombies, Gore, elementos caníbales) en la más cochambrosa serie B. Como decía anteriormente, la película arranca en una universidad, donde viene a llegar un extraño alumno, interpretado por Jeffrey Combs. Este personaje, que tiene bastante de antipático, empezará a realizar unos extraños experimentos científicos en el campus, que acabarán devolviendo a la vida a cadáveres. Pero no volverán felices, sino con ansías de sangre. La película, como intuimos leyendo el argumento, tiene bastantes similitudes con las películas de George Romero y la estela zombie que dejó este autor después de filmar las películas más icónicas de este tipo de cine, como sería Night of the Living Dead (La Noche de los Muertos Vivientes, 1968) e incluso con obras de serie Z de procedencia Italiana, como Lucio Fulci. Esta segunda influencia puede observarse en la propia porquería que el filme no tiene reparos en esconder.

La Trama se convierte finalmente en una película más de zombis un tanto arquetípica, sin que podamos destacar grandes sorpresas. La imaginería del director, Stuart Gordon, está dentro de lo ya visto anteriormente en el género, y finalmente poco se aporta de novedoso. Como mucho se puede destacar algún toque de humor negro (negrísimo) pero siempre se acaba rayando entre la obscenidad más adolescente (e inofensiva, por muchos litros de sangre que explote).

descarga (7)

El filme tiene cierta relación también con películas como Braindead (Braindead, tú madre se ha comido mi perro, 1992). La película producida por Yuzna se realizó años antes, pero ambas comparte una tensión in crescendo que acaba con un clímax sangriento. La escena final de Re-Animator tiene mucho de gran espectáculo circense, donde la efervescente violencia estalla en una vorágine surrealista. En definiva,una película para olvidar rápidamente

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , , | Leave a comment

Rojo y Negro (1942)

descarga (5)

Rojo y Negro (Rojo y Negro, 1942) es una de las películas más extrañas de la posguerra española. La dirigió Carlos Arévalo, un cineasta falangista que fue censurado por el régimen franquista, precisamente por las connotaciones políticas de sus películas. Y es que para el que no esté informado, le puede resultar extraño el hecho de que un sector duro de la Falange (Liderado por Hedilla o Dionisio Ridruejo), preconizaba un Fascismo en algunos aspectos revolucionarios y contrarios al régimen franquista que acabaría imponiéndose  (El régimen no dejaba de ser una amalgama de tendencias reaccionarias, entre las que se incluían también miembros de la Falange más acomodados; por otra parte, desde el propio bando de los insurgentes les llamaban “Nuestros Rojos” a los falangistas).

Precisamente, esta tendencia es la que se muestra en el filme, y esto lo convirtió en un blanco fácil para el franquismo, que en realidad difería bastante del auténtico Fascismo, mucho más conservador en esencia (por eso algunos han preferido el término Nacionalcatolicismo para referirse al régimen franquista). Después de quedarse unas semanas en carteleras, la película fue censurada y Carlos Arévalo no volvió a dirigir una película hasta una década después.

Efectivamente, Rojo y Negro es una película política y partidista. Podríamos decir que es la versión falangista de la guerra civil, como lo fue Raza (Raza, 1941) del Franquismo oficial. La película nos cuenta la historia de dos personajes, Luisa y Miguel, desde que son pequeños hasta el estallido de la guerra civil española. La película empieza con una cortinilla clásica y con un texto que nos indica que la decadencia española empieza a partir de la década de los años veinte con las pérdidas en el territorio Africano. Evidentemente, el filme se hace eco de la visión falangista de la reconstrucción del imperio español (uno de sus puntos clave). Una vez se hacen mayores, ambos personajes se alistan a diferentes movimientos políticos. Luisa, interpretada por Conchita Montenegro, a la Falange, mientras que Miguel interpretado por Ismael Merlo, a la CNT.

descarga (6)

Antes de que estalle la guerra civil, la película muestra según el filtro político los acontecimientos de la Segunda República. La película hace una síntesis de las teorías políticas de la Falange: Ataque a la democracia, que es presentada por la película como un órgano absurdo, el ataque al catolicismo por parte de las masas y lo más interesante, también un ataque a la burguesía que se dedica a acaparar dinero sin más intereses. Hay que añadir que la película utiliza un montaje revolucionario para contar todas estas historias, un montaje que por otra parte poco tiene que ver con los demás filmes españoles del momento. De hecho, tiene más conexión el filme con los montajes de las películas soviéticas de Eisenstein, pues se nos presenta un intercalamiento de imágenes a un ritmo vertiginoso. También hay que decir que el montaje en ocasiones no sabe acaparar tanta intensidad y acaba convirtiéndose en un auténtico lío.

Posteriormente la película nos presenta la guerra civil, y ahí es donde se notan las faltas en el presupuesto. De todas maneras, el filme no opta por mostrar el conflicto bélico, sino que nos presenta el transcurso de la guerra en el Madrid Republicano.

La mitad del metraje está dedicada a la reclusión y las Checas. Ahí comparte el mensaje franquista de presentar a los republicanos como unos asesinos, aunque lo que hace diferente a Rojo y Negro es precisamente que es capaz de mostrar a gente del bando contrario honesta y heroica. Hay una clara humanización del enemigo, lo que seguramente provocó el enfado de las autoridades franquistas. Por ejemplo, tenemos al soldado republicano que dista de los demás al considerar que la muerte no es el objetivo final o el que ayuda a la mujer a enviar un mensaje a su madre, a pesar de que lo tiene prohibido. Pero donde queda más patente el mensaje es en el final del filme.

Y El final es precisamente el máximo indicador de que Rojo y Negro no es una película política más del momento, sino que está llena de singularidades. En el trayecto final el filme parece convertirse en un alegato en contra de la pena de muerte, sea de donde sea el bando. La camaradería entre la CNT y la Falange no deja de ser irónica. No sólo porque los colores del título de la película hacen precisamente referencia a la identidad de ambos bandos, que comparten color, sino porque toda la película pretende hacer hincapié en las similitudes de muchos personajes que a pesar de encontrarse en diferente bando, sienten empatía entre ellos.

En definitiva, Rojo y Negro es una rara avis en el cine de posguerra inmediata. No es una película perfecta ni mucho menos, pero si un curioso ejemplo especialmente por los matices políticos que ofrece la cinta. Es cierto también que la censura desde el propio régimen ha mitificado un tanto la película, pero no menos que merece la pena darle una oportunidad siempre teniendo en cuenta lo que se está viendo y las condicionantes del momento.

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , | Leave a comment

Todos los Hombres del Presidente (1976)

descarga (4)

A priori podría parecer que All the President’s Men (Todos los Hombres del Presidente, 1976) es una película más de cine político, si tenemos en cuenta que el argumento del filme gira en torno al escándalo Watergate y a los dos periodistas que descubrieron el meollo. Y más aún si pensamos en el director del filme, Alan J. Pakula, uno de los directores más prestigiosos en el cine político, que anteriormente a la película en cuestión había rodado The Parallex View (El Último Testigo, 1974) película que trataba en realidad sobre el asesinato del presidente John F. Kennedy, por mucho que utilizara un argumento de tapadera.

Pero la realidad, es que Todos los Hombres del Presidente está más cerca del cine de Espías e incluso del cine negro (inolvidables las apariciones de Garganta profunda) que de una película que desengrana cien por cien la cuestión política. La película consiguió numerosos premios y galardones, entre los que se pueden destacar los 4 Oscars (Secundario; para Jason Robards, el mandamás del Washington Post, Dirección Artística, Guión y Sonido).

El filme se centra, como decía anteriormente, en el escándalo Watergate. Robert Redford interpreta a Bob Woodward y Dustin Hoffman a Carl Bernstein, ambos los periodistas reales que se ocuparon de desvelar el caso y las conexiones existentes entre el incidente y las altas esferas, incluyendo al presidente Nixon. La película que cuenta con el guión de William Goldman, se inicia en la oficina del Washington Post y a partir de ahí y de la investigación que promueven los dos periodistas se van implicando el resto de personajes.

Como decía, el filme tiene más de cine negro y Thriller que no de Política. Al fin y al cabo, los elementos políticos son marginales, y sólo aparecen intercalados en momentos puntuales de la película, como el inicio y el final del filme (con los discursos de Nixon a través de la pantalla de televisión). La película tira más por el Thriller y el espionaje. De hecho el desarrollo del metraje es muy parecido y no tiene demasiadas inclusiones novedosas. Nuestros protagonistas deben recoger todo el material incriminatorio posible, para poder implicar con pruebas a los culpables y así el filme se convierte en un recorrido de investigación. El filme se convierte en un Tour típico en el que aparecen las secuencias propias del género, entre las que se incluye la mítica escena en la que el soplón clásico del cine negro chiva información mientras las sombras ocultan su rostro.

El Enaltecimiento del periodista como héroe es algo muy propio del cine norteamericano casi desde sus principios, y en el filme de Pakula este prototipo aparece con toda la claridad. Robert Redford y Dustin Hoffman interpretan a personajes honestos, que siempre van con la ley por delante (la escena de los nombres que tiene que ser publicados es bastante significativa en este sentido, no desean hacer nada que sea ilegal) y que parecen seguir la investigación por deber moral y no por motivos de recompensa personal. Toda la película es en realidad una mitificación al estereotipo de la Prensa Libre, aquella que a pesar de las adversidades y de las amenazas de los grandes tiburones políticos acaba triunfando siempre en el mundo de Hollywood. Un mito que es propiamente norteamericano, y que tantas veces hemos visto repetido en la gran pantalla. El final es precisamente la culminación de esta moraleja, que se ve reflejada en la caída del propio presidente. Evidentemente no hace falta comentar que la ficción dista siempre  de la realidad.

3483e5ec0489e5c394b028ec4e81f3e1_567x210

Todos los Hombres del Presidente es una película que vale especialmente por ser arriesgada y valiente, y eso es lo que sin duda más se agradece a Pakula, que haya sido capaz de entramar una película a tan sólo cuatros años vista de que se produjera el escándalo Watergate, sin embargo, también es cierto que la película es tibia en muchos sentidos. Como ya hemos dicho, los ataques políticos son mínimos. Pero aún así, lo más reprochable lo hallamos en el ritmo de la película, que es realmente soporífero. Una y otra vez somos testigos de los procedimientos de nuestros dos protagonistas, y la película se convierte en un bucle infinito en el que se repiten las mismas acciones prácticamente calcadas. De tal manera, que acabamos por ver la oficina del Washington Post por lo menos unas veinte veces en pantalla. Además, el guión del filme resulta un tanto confuso en algunos aspectos, en los que se avasalla al espectador con información con la que puede no estar familiarizado, como son los aspectos que rodearon el Watergate.

Finalmente, en el reparto nos encontramos con un Dúo de estrellas, que realizan una buena interpretación ambos, si bien es cierto que el guión no construye unos personajes demasiado interesantes, y de hecho los dos se acaban pisando un poco en el mismo tipo de papel (es lo que tiene que no les veamos en otro ambiente que no sea recopilando pruebas).

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , | Leave a comment

Goodnight Mommy (2014)

descarga (3)

Ich seh, Ich seh (Goodnight Mommy, 2014) es una de las últimas películas de Terror que ha revolucionado el panorama cinematográfico, especialmente en los círculos Indies e incluso con la aprobación de numerosos cinéfilos de pro. El filme se dio a la fama en el Festival de Sitges del año pasado, donde a pesar de no ganar ningún premio, levantó un runrún interesante entre los asistentes. Y es cierto que Goodnight Mommy es una película que bebe ineludiblemente del cine austríaco de Michael Haneke (con el que comparte nacionalidad), y que poco tiene que ver con las decenas de productos ínfimos dirigidos para adolescentes que buscan siempre los mismos ganchos, pero que sea diferente no la convierte per se en una buena película.

El guión nos presenta una temática bastante identificable del cine de la república de Weimar, con películas tan representativas de este período como Das Kabinett des Dr. Caligari (El Gabinete del Dr. Cagliari, 1920), como es el tema del doble. Una Madre vuelve a casa con sus dos hijos después de un tremendo accidente que le ha desfigurado la cara (ahora lleva un vendaje quirúrgico) pero la tranquilidad familiar se vuelve en pesadilla, cuando los dos hijos empiezan a sospechar que su madre no es quien dice, sino que es una impostora. Como vemos, el filme juega con el tema de las dobles identidades y también con dar la vuelta a las situaciones que podrían ser las más lógicas.

Pero el problema, es que básicamente, Goodnight Mommy es una película que no cuenta una historia, sino que confía exclusivamente en el poder de sus secuencias más atrevidas en cuanto a violencia, convirtiéndose en un espectáculo gore sin más trasfondo moral. Los Silencios, los planos arriesgados y el ritmo lento no tienen una justificación argumental real, sino que son una mera pátina impuesta con la que se pretende dotar a la película de una falsa intelectualidad que no merece. Porque una vez llegan los títulos de crédito, ¿Qué hemos sacado en claro de toda la escabechina? No hay demasiada diferencia en una película como esta y Hostel (Hostel, 2005) de Eli Roth, aunque incluso la película de Roth fuera mucho más honesta, porque no engañaba a nadie con sus intenciones. Se iba de claro al espectador, ofreciéndole lo que se prometía en el tráiler. Aquí en cambio se engaña, mostrando  a priori, lo que parece una película más compleja, cuando la realidad es que Goodnight Mommy es una película simple hasta la médula.

Goodnight-Mommy

El que debería ser el eje principal, la relación entre madre e hijos, sólo funciona en ocasiones contadas. Los escasísimos diálogos con los que se cuenta funcionan en ocasiones creando imágenes de gran potencia que hablan por sí solas (el caso del juego de adivina quién soy, donde la película consigue sin duda la cota de excelencia más alta, mostrando la desconexión familiar de los miembros con inteligencia) pero en otras ocasiones, la mayoría, dejan al espectador sin las suficientes pistas para poder entender la reacciones de los personajes, que parecen muchas de ellas totalmente ilógicas. Por ejemplo, nunca entendemos porque la madre no corta de raíz el juego de los dos hijos, o sobre todo, porque los dos muchachos hacen lo que hacen.

No hay tampoco otros ejes temáticos destacables, y la película se sustenta en la violencia gratuita, que el filme no justifica en ningún momento. Algo que no deja de ser paradójico, pues el propio Haneke, una de las influencias básicas de la película, es uno de los directores más críticos respecto a esta postura de violencia gratuita que adopta el cine contemporáneo. Los coqueteos con el cine de terror (la teatralidad que se puede observar en numerosas secuencias: caso más claro el de las máscaras) delimita al filme en un terreno concreto, pero a la vez lo encorseta negativamente (el director ha de recurrir a alguna secuencia para utilizarla como gancho, aunque sean injustificadas en el guión, como aquella en la que la madre se interna en el bosque). Un punto a favor del filme lo encontramos en la interpretación de los actores, absolutamente magistrales en el trío principal de protagonistas. El guión tiene demandas demasiado histriónicas, pero aún así los actores cumplen notablemente con las exigencias.

En los aspectos técnicos la película cumple sobradamente, admirándose el director de los filmes de Haneke, de los que saca clara inspiración. Esos ambientes fríos o los planos que parecen congelarse eternamente e incluso la manera en cómo se disponen los actores delante de la cámara, recuerdan enormemente a la manera de hacer del director de Das Weissen Band (La Cinta Blanca, 2009)

Como conclusión, sólo hay que recordar un Momento más que significativo del filme, y que nos lo proporciona la llegada de los dos miembros de la cruz roja. Y es que la táctica que emplea el director con estos dos personajes para alargar el metraje, además de predecible recuerda al peor truco utilizado en un filme de sobremesa  cualquiera. No se puede intentar hacer una buena película con recursos tan baratos como el citado.

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , , , | Leave a comment

Project Almanac (2014)

descarga (9)

Debut en la dirección de Dean Israelite con Project Almanac (Project Almanac, 2014) una película que sigue prácticamente la misma premisa argumental que The Butterfly Effect (El Efecto Mariposa, 2004) pero endulzándola aún más para convertirla en una película para adolescentes total(incluso más aún que su predecesora). Bastante tiene que ver en esta tendencia, que la MTV sea una de las productoras que produce el filme.

De hecho, la factura de la película, así como la fotografía, se asemeja peligrosamente a otra película que buscaba el target adolescente, como es Chronicle (Chronicle, 2012; con esa pátina digital que además poco tiene que ver con la cámara teóricamente empleada por los jóvenes) y al igual que en esta, en Project Almanac el filme se construye mediante el recurso del Found Footage (Metraje encontrado; ya sabemos que además de ser un recurso barato, parece funcionar siempre entre públicos adolescentes) aunque a diferencia de otras películas que emplean esta técnica, en el filme de Dean Israelite la puesta en escena es casi siempre comprensible dentro de los estándares convencionales (es decir, que la acción se puede leer fácilmente y no hay molestos parones o momentos en los que no se ve nada).

Los Viajes en el tiempo y las desastrosas consecuencias de alterar el pasado son el eje argumental de la película. Tal y como sucedía en El Efecto Mariposa, un pequeño cambio puede producir terribles consecuencias en el futuro. La transformación del filme en una película mucho más apta para los adolescentes actuales puede comprobarse desde el grupo de personajes principales, que descubren sin quererlo ni beberlo una máquina capaz de ir al pasado. El Grupo de jóvenes responde a los arquetipos de estos grupos tantas veces vistas en películas de institutos, aunque en realidad estos se acercan más a la órbita Nerd (aunque con chica guapa incluida),  con lo que el espectador joven puede conectar fácilmente con ellos. Por otra parte, se produce una tremenda simplificación del mensaje científico, aderezándolo estúpidamente para que sea mucho más digerible para los espectadores poco inquietos mentalmente: Nuestros protagonistas descubren trasteando en el desván un antiguo proyecto del padre de uno de ellos, que consiste en ser una máquina del tiempo. Como los chavales son unos genios del quince, deciden reconstruir el proyecto. Después de media hora de metraje en la que vemos como fracasan continuamente (aunque nunca el mensaje científico tenga algún tipo de credibilidad) finalmente el grupito consigue crear la máquina en cuestión.

A pesar de que Project Almanac es una película regular, por no tirando a floja, lo que sí es cierto es que resume muy bien el Zeitgeist y la mentalidad actual de gran parte de la población occidental. ¿Qué harías si pudieras volver al pasado? Esta pregunta queda respondida en el filme mediante el hedonismo. Efectivamente, a nuestros protagonistas no se les ocurre nada más ni menos que utilizar la potencial máquina del pasado para conseguir el máximo placer instantáneo  posible, pero siempre pensando en pequeño. Así, gran parte de la película deja de ser Project Almanac para convertirse en Project X (Project X, 2012), una fiesta interminable. Secuencias donde sólo vemos fiesta, música y festivales, en los que se incluye la autopromoción de la propia productora MTV. Es decir, el filme reduce todas las posibilidades de la máquina a un simple disfrute pasajero. Es más que indicativo de un gran espectro de la sociedad actual y en este sentido el filme es también un reflejo de todo ello. Mentalidad pequeñoburguesa, que demuestra que realmente tenemos un problema como sociedad, si lo mayor que podemos hacer al ir al pasado es ir al festival de Loolapaloza.

images (6)

Evidentemente después vienen los problemas. El personaje principal, interpretado por Jonny Westeron comete un error y a partir de entonces todo se irá sucediendo a peor, debido a un cambio en el pasado que no se debió producir. La película cambia de registro radicalmente a mitad del metraje, para ir entonces a una especie de Thriller pero que no es capaz de atraparnos en ningún momento, tanto por la poca originalidad del asunto, como por las continuas fallas que muestra el guión a lo largo del filme (aquello de lo hizo un mago se cumple a la perfección y si uno se pone a pensar, los viajes en el tiempo del filme no se sustentan por ninguna parte, incumpliéndose las reglas temporales que propone la película).

En definitiva, Project Almanac es una película que como entretenimiento adolescente puede funcionar, pero que no va más allá de ser un refresco veraniego. La poca profundidad de los personajes (grupo de arquetipos andantes), la simpleza de una trama que desarrolla el mínimo de sus posibilidades y una puesta en escena que carece de interés, convierten la película de Dean Israelite en un aperitivo pasajero.

Posted in Análisis Fílmico, Cine | Tagged , , | Leave a comment